Sobre el libro "Operación contable en los procesos de negocios"

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías

La presentación de una obra como Operación en los procesos de negocios nos permite acercarnos a ella con diferentes miradas. La Contabilidad, la Enseñanza y la Técnica son una opción obligada. Estas líneas se aproximarán a ella, sin embargo desde su cualidad de “clásico” al tiempo que exaltarán su incuestionable “vigencia”. Así pues, nos acercaremos a esta entrañable obra desde su “historia” y desde su pertinencia “hoy en 2013”.

Un “clásico” no pasa de moda. Es gracias a su uso recurrente y a la percepción que la sociedad tiene de él que continúa en el imaginario cotidiano y se convierte en una referencia obligada para los entendidos de la materia. Ésta es la operación que ocurre en la constante revaloración del texto creado por Alejandro Prieto en 1932 y que, con el correr de los años, ha permitido su re-interpretación y su actualización a partir de las necesidades contemporáneas tanto de la contabilidad como de la educación en nuestro país.

Hablar de Operación contable en los procesos de negocios implica hablar del libro Principios de Contabilidad, de su autor Alejandro Prieto Llorente y de la Historia de la contabilidad moderna mexicana.

El Banco de México nació en 1925 como una de las primeras medidas del gobierno posrevolucionario para estabilizar las finanzas y rehabilitar la hacienda nacional. A los pocos años, creó su Escuela Bancaria para capacitar a sus funcionarios en el manejo de la banca central y llevar su cometido a todo el país. Es en 1931 que logra su propósito a través de sus Cursos por Correspondencia, estrategia profundamente novedosa en esa época.

Según las Actas del Archivo Histórico del Banco, fue en febrero de ese año (1931) cuando el contador Alejandro Prieto recibió el encargo de escribir el curso de Contabilidad básica para estudiarse por correspondencia. Cabe destacar que fue el primero escrito en México y en español. El curso llevaba a la práctica ideas y técnicas contables experimentadas en otros países, las adaptaba a las necesidades y costumbres mexicanas, y lo hacía en un lenguaje sencillo y de fácil comprensión que rápidamente dio frutos entre quienes estudiaron en él.

Meses después, en 1932, bajo el sello editorial Cvltvra, vería la luz la primera edición del libro Principios de Contabilidad, donde Alejandro Prieto condensaría la información que creó para aquel curso y la llevaría más allá, enseñaría la esencia de la contabilidad y lo haría a partir del balance. De igual forma, el texto significaría un nuevo método para la enseñanza contable que ha permanecido vigente hasta nuestros días.

El dinamismo del libro de don Alejandro permite que esta esencia, este gen de la contabilidad, pueda ser activado desde cualquier contexto contemporáneo. Es decir, las bases contables, entendidas a través de la sensibilidad docente del autor, pueden ser transmitidas en cualquier época y aplicadas a las necesidades del momento. Como prueba, bastan las numerosas ediciones que han existido de Principios de Contabilidad, utilizadas por diversas Universidades y Escuelas comerciales por más de 80 años. Naturalmente, cada edición ha representado un avance, tanto en las técnicas de enseñanza como en la modernización del texto, cada una ha sido adaptada a su momento y considera las disposiciones legales pertinentes.

Don Alejandro fue y es toda una institución entre los Contadores Públicos en nuestro país. Es reconocido como “padre del sincretismo contable” en México, y su obra contribuyó enormemente a crear la teoría de la Contabilidad moderna en nuestro país.

Hoy, 2013, su obra Principios de Contabilidad es reinterpretada una vez más, traducida a los soportes tecnológicos y educativos que le permitirán afirmar su vigencia. Bajo el título de Operación contable en los procesos de negocios y gracias a Belén Sosa Martínez y Lisette Flores García, profesoras de la Escuela Bancaria y Comercial, el libro de Alejandro Prieto Llorente trasciende en la historia y llega a nosotros con toda su fuerza y potencial.

A don Alejandro, lo recordamos con admiración, agradecimiento y con las palabras que Luis Ruiz de Velasco escribiera sobre él cuando celebró sus 50 años como profesor:

“En toda su vida de trabajo, Prieto ha pensado y planeado y realizado la hechura de profesionistas de su carrera”.