Saturnino Herrán y la revista Cvltvra

Por Angela Regina Núñez Alonso

Este año se conmemora el centenario del fallecimiento del pintor Saturnino Herrán, y como un homenaje en el Archivo Histórico EBC queremos destacar su participación como uno de los ilustradores de algunas de las portadas de la revista Cvltvra; publicación que comenzó a circular en 1916 hasta 1923, y que en la actualidad conservamos en el Fondo Antiguo "Agustín Loera y Chávez" de la Biblioteca de la Rectoría de la Escuela Bancaria y Comercial.

Saturnino Herrán nació el 9 de julio de 1887 en Aguascalientes, comenzó sus estudios de dibujo en su ciudad natal con el profesor José Inés Tobilla y en 1904 ingresó a la Academia de San Carlos, ahí cursó dibujo con el maestro catalán Antonio Fabrés y en 1907 con Germán Gedovius. Ese año, Saturnino fue dibujante del arqueólogo Leopoldo Batres, lo que le permitió registrar la pintura mural del edificio de la agricultura de Teotihuacán[1].  

Ante las diferencias sociales generadas durante el gobierno de Porfirio Díaz y con el positivismo imperante como eje rector en el México de 1906, el joven pintor y otros inquietos compañeros fundaron la revista Savia Moderna, que daría paso al Ateneo de la Juventud, el cual se pronunció abiertamente contra la corriente positivista, proponiendo una revolución cultural, trabajando a favor de la cultura intelectual y artística.

Los jóvenes ateneístas, buscaban una transformación artística lejos del academicismo, acercándose a una estética más humanista, tratando asuntos de la vida cotidiana y sobre el pasado prehispánico. Para ello, se dieron a la tarea de organizar pequeños cenáculos (el taller del arquitecto Jesús T. Acevedo, la biblioteca de Antonio Caso, la casa de Alfonso Reyes) donde por las noches se leían y comentaban libros de autores como Nietzsche, Platón, Kant, Zeller, entre otros.

Los medios impresos fueron el canal mediante el que intentaron defender la libre creación literaria y artística, así nacieron diversos proyectos editoriales, a los que se integraron artistas plásticos ateneístas como Jorge Enciso, Diego Rivera y por supuesto, Saturnino Herrán.

Saturnino fue autor de portadas e ilustraciones de libros como: Silenter, La sangre devota, de Ramón López Velarde; Lunario sentimental, de Leopoldo Lugones; Poemas, de Salvador Díaz Mirón; y Con la sed de los labios, de Enrique Fernández Ledesma. Y de las revistas: Savia Moderna (1906), Gladios (1916), Pegaso (1917) y Cvltvra, dirigida en su primera época (1916 – 1919) por Julio Torri y Agustín Loera y Chávez; y en su segunda época por Rafael Loera y Chávez (1921).

En 1916, la revista Cvltvra (proyecto editorial que en su primera época (1916-1921) fue dirigida por Julio Torri y Agustín Loera y Chávezcomenzó a publicar obras de autores extranjeros, clásicos y contemporáneos: como Goethe, Nietzche, Luis G. Urbina, José Vasconcelos, Manuel Gutiérrez Nájera, Mauricio Maeterlinck y Ruben Darío. Fueron un total de 87 números que se vendían de manera quincenal, aunque también existió la posibilidad de adquirirlos por suscripciones de carácter trimestral y semestral.   

Aunque su manufactura fue artesanal, los cuadernillos debían tener portadas atractivas y algunos de los textos incorporarían ilustraciones.

Saturnino Herrán se encargó de realizar las portadas de los siguientes números de la revista Cvltura:

  • El pájaro azul - números cuatro y cinco (tomo I) – 1916
  • La virgen de Ursula[2] - 1916
  • Poesías de Leopoldo Lugones[3], número cuatro (tomo III)
  • Prometheo Encadenado de Esquilo – número 1 (tomo VIII) – 1918

La obra de El pájaro azul, contiene tres grabados, el primero corresponde al tercer cuadro titulado “El País del Recuerdo”, donde se vislumbra un lugar muy boscoso en la que aparece un gran árbol, posiblemente el encino que describe Mauricio Maeterlink en el texto, y al centro un hombre con vestimenta medieval.[4] El segundo, aparece en el cuadro el “Reino del porvenir” donde el artista dibujo las caras de doce angelitos, que conforme a la narración esperaban en una galera el momento de su nacimiento.[5] Y en el tercer grabado, figura una pareja besándose para ilustrar el duodécimo cuadro titulado “El despertar.”[6]

El último grabado que aparece en la revista Cvltvra esta firmado con las iniciales S.H. y corresponde a “Parábolas y otros poemas[7]” de Enrique González Martínez, publicado en 1918, año del fallecimiento de Saturnino Herrán.   




[1] Ruiz Naufal, Víctor. “Historia e historicidad en la pintura finoisecular mexicana”, en: Estudios 79, invierno 2006, p. 58. Disponible en: http://estudios.itam.mx/sites/default/files/estudiositammx/files/079/079...

[2] D’Annunzio, Gabriel. “La virgen de Úrsula”, Cvltvra, I, 4, octubre 1916, p. 49.    III, 6,

[3] Lugones, Leopoldo. “Poesías”, Cvltvra, III, 4, abril 1917.

[4] Maeterlink, Mauricio. “El pájaro azul”, Cvltvra, I, 4, octubre 1916, p. 49.

[5] Maeterlink, Mauricio. “El pájaro azul”, Cvltvra, I, 5, octubre 1916, p. 143.

[6] Maeterlink, Mauricio. “El pájaro azul”, Cvltvra, I, 5, octubre 1916, p. 173.

[7] González Martínez, Enrique.  “Parábolas y otros poemas”, Cvltvra, VIII, 5, 1918, p. 6.