Samuel Alejandro Baltazar Tovar

Por Angela Regina Núñez Alonso

Contador Público

Generación 1966 - 1969

"Un profesional egresado de la EBC siempre es bienvenido, ya que proviene de una escuela con mucho prestigio".

El Contador Público Samuel Baltazar, exalumno de la EBC generación 1966 – 1969, concedió a Museo EBC una entrevista en la que compartió sus memorias sobre la época cuando estudió en la Bancaria y su trayectoria profesional.

Su padre le sugirió estudiar en la EBC Contaduría Pública para administrar sus negocios de compraventa de semillas a gran escala del Estado de México a la capital, razón por la cual decidió inscribirse en dicha institución.

En aquella época vivía en Av. Jalisco y para trasladarse a la EBC caminaba hacia Av. Revolución donde abordaba el tranvía que lo dejaba en la esquina de Reforma e Insurgentes.

Tenía 16 años cuando ingresó a la EBC y rememoró, que en su primer día de clases  en el salón 20 D, le dio la bienvenida el director de la Institución: don Alejandro Prieto. Esto significó un momento muy alegre y emotivo para él, ya que dicha autoridad sería su maestro. Fue una recepción de fraternidad, donde les informaron que al concluir su licenciatura serían profesionales en la línea que decidieran especializarse. Su grupo oscilaba entre 40 y 50 alumnos, recordó el dato porque el salón de mecanografía tenía 80 máquinas. 

De entre sus materias recordó Contabilidad Superior impartida por Alejandro Prieto, Matemáticas por Diego García Malo, así como las asignaturas de Cálculos Mercantiles, Mecanografía, Impuestos, Derecho Civil, siendo su favorita Derecho Laboral.

Comentó que jugaban basquetbol en el patio de la escuela y que cada ocho días asistían a tardeadas en el salón Riviera donde compartían refrescos y bailaban.

Entre las bromas que hacían, solían comentar que tenían maestros de colores: El maestro Prieto de Contabilidad, el Moreno de Derecho, la profesora Verde de Inglés y el profesor Rosado, de quien no recuerda su asignatura.

Don Samuel comentó que debido a sus buenas calificaciones, el profesor Enrique Gómez Roa le apoyó para conseguir una beca directa en el Instituto Politécnico Nacional a mitad de la carrera. Él era quien gestionaba los trámites administrativos como la certificación de títulos y becarías, al tiempo que impartía las asignaturas de Archivonomía, Economía y Derecho.

También nos platicó que en una ocasión olvidó en el tranvía una tarea de Prácticas Comerciales y al explicarle a don Alejandro la situación le respondió: “Veo que tus palabras son sinceras y que tu verdad se refleja en tu mirada. Sabía que le estaba diciendo la verdad, así que me dio una semana más para entregarla.”

“Desde entonces, el principio de la verdad se me quedó y la enseñanza de que siempre había que ser honestos en nuestra vida profesional. La verdad es siempre un arma para poderse defender ante todas las circunstancias de la vida.”

Antes de terminar la carrera, Samuel comenzó a trabajar como Auxiliar de Contabilidad en el Despacho de Contadores Públicos Heredia Corona y Cía. manejando cuentas aduanales, portuarias y de los almacenes de Manzanillo y Acapulco.

Al egresar de la EBC laboró por dos años como Auditor Interno de las Plantas de Asfalto, una institución derivada de la Secretaria de Obras y Servicios del departamento del D.F que estaba localizada en Av. San Antonio, Mixcoac.

En 1971 se independizó y puso su despacho contable en la calle de Dr. Lavista 143, que duró hasta el día del sismo de 1985 cuando el edificio se colapso. A partir de ese momento incursionó en el negocio de las ambulancias al adquirir la empresa de uno de sus clientes. Ambulancias Santaella, la cuál administra hasta la fecha y presta los servicios de cubrir eventos y realizar traslados terrestres y aéreos.

Don Samuel ha estado en contacto con su alma máter a través del área de exalumnos. Con algunos compañeros de su generación asistió en 2007 a la inauguración de campus Toluca, de este evento nos expresó que la presencia de EBC en Toluca significó una gran alegría para la comunidad del Estado de México.

Para concluir, el contador nos dijo que es básico que los alumnos de la EBC durante su formación académica puedan incursionar en el extranjero para poder realizar en su vida buenos negocios, ya que con ese tipo de experiencias se conocen otras formas de desarrollo, de vida, de historias, de lenguas, que repercuten en que los egresados siempre tengan abiertas las puertas de cualquier empresa donde deseen incursionar.