Ricardo Amaya Vega

Angela Regina Núñez Alonso

Contador Público

Generación 1985 – 1988

Ricardo Amaya es originario de la Ciudad de México y cursó sus estudios superiores en Contaduría Pública en la Escuela Bancaria y Comercial de 1985 a 1988.

Supo de la existencia de la Bancaria porque un compañero de su padre, que también es Contador, le recomendó que estudiara en la Institución.

Inició sus clases en febrero de 1985, su grupo estaba conformado por alrededor de 28 compañeros. Asistió a clases de primer a tercer semestre en el turno matutino y después en cuarto semestre se cambió al turno vespertino.

Sobre sus recuerdos de los días de la EBC mencionó a los profesores Raúl Niño Álvarez, quien impartía la materia de Contabilidad Básica, y a Vicente Romero Said de Contabilidad Superior. A ellos los reconoce como un ejemplo a seguir y comenta que considera que fueron estos dos grandes profesores quienes lo formaron profesionalmente. 

Del maestro Raúl Niño Álvarez, nos comenta que era una persona ejemplar que no sólo transmitía sus conocimientos sino que a través de sus actitudes compartió valiosos principios como el respeto, la honestidad, el orden y la limpieza en el trabajo. “El maestro Niño Álvarez poseía una extraordinaria capacidad de comunicarse con la gente y de influir de manera positiva.” De él aprendió cómo comportarse como profesionista y también fuera de un entorno profesional.

Al maestro Vicente Romero Said lo recordó por ser un erudito, exigente y enérgico.

Con mucho cariño recordó también a sus compañeros Sergio Leyva, Ricardo García Camarena, Guillermo Navarro y Guillermo Hernández con quienes realizó varias excursiones a las Grutas de Tonaltongo, Cuernavaca, Oaxtepec y en un puente del 16 de septiembre a Zipolite en Oaxaca.

También comentó que en algunas ocasiones cuando tenía oportunidad después de clases con sus compañeros se iban a desayunar al restaurante Las Cazuelas y en otras ocasiones durante el Mundial de futbol México 86 veían los partidos en algún bar de la Zona Rosa.

El contador también nos platicó que cada grupo de la generación de Contadores Públicos 1985 – 1988 organizó su propia cena baile, y el tuvo la oportunidad de asistir a ambas, la primera se efectúo el 17 de diciembre en el Salón Jardín del Señorial y la segunda el 23 de diciembre en el Salón Baalbek del Club Centro Libanés.

Ricardo Amaya Vega obtuvo su título en septiembre de 1999, gracias a la opción de cursar una especialidad en Impuestos en la Bancaria; en ella obtuvo un excelente desempeño y su nombre fue inscrito en el Muro de Honor.  En octubre de 2002 obtuvo el diploma del Posgrado de Impuestos y en 2003 la Cédula Profesional de Especialista en Impuestos. 

Sobre su trayectoria profesional compartió que comenzó a trabajar en 1984 como office boy en undespacho de contadores. En 1986 ingresó como auxiliar contable en una empresa líder de la industria minera, donde también realizó su servicio social participando en el Programa de Interpretación de los Resultados de operación y situación financiera. Después, en 1988 fue Auditor de una empresa del ramo alimenticio y en 1989 se incorporó como Analista de Cuentas en un conglomerado químico mundial hasta 1990, año en que la Compañía sufrió una escisión. En la nueva empresa, ocupó los cargos de Contador de Subsidiarias y de Analista Fiscal.

A partir de 2000 asumió la Gerencia de Impuestos que ejerce hasta la fecha, empresa dedicada a fabricar y comercializar gases industriales, donde tiene bajo su responsabilidad el control, la administración, establecimiento de políticas en temas fiscales en México y Centroamérica.

En 2013 su generación cumplió 25 años de haber egresado, motivo por el que asistió en octubre al Brindis de Exalumnos de su generación realizado en el Campus Reforma. A raíz de este evento, junto con sus compañeros creó un grupo en redes sociales mediante el que se mantienen en contacto.

Para finalizar, el contador nos dijo que uno de los elementos que distinguen a la Escuela es que motiva a los alumnos a superarse y no sólo a estudiar para obtener un título universitario para ejercer una profesión, sino a desarrollar sus competencias.