Profesores distinguidos

La enseñanza y la educación revisten un papel fundamental en las articulaciones culturales de la humanidad, ya que contienen dentro de sí la promesa de cambio que mira hacia el futuro, un futuro mejor para toda la comunidad. Son indispensables para el hombre porque recogen los conocimientos de las generaciones de antaño, los incorporan a los descubrimientos de vanguardia y le permiten aspirar a la búsqueda de la perfección.

El papel de reactivo social de la educación per se es innegable, así como la producción cultural que se genera a su alrededor, como afirma Juan Delval “educar y ser educado son componentes esenciales de la naturaleza humana”. En esta operación participan estudiantes, profesores e instituciones y en ella la educación se convierte en un parámetro más para medir el tiempo.

Por casi nueve décadas la Escuela Bancaria y Comercial ha contribuido a la educación en nuestro país y ha formado parte de la historia de cada uno de sus estudiantes. Esto ha sido posible gracias a la labor de cientos de profesores que a lo largo de todos estos años han dado sustancia a la promesa de un presente/futuro mejor para la comunidad.

Profesoras y profesores de la EBC han compartido y comparten con sus alumnos el conocimiento que aman, el saber que es necesario para el avance de la sociedad y la experiencia que les hace expertos en sus respectivos campos. La elección del ejercicio docente conlleva numerosas responsabilidades que van desde comunicarse adecuadamente con sus estudiantes hasta la construcción cotidiana del conocimiento.

El compromiso, el tiempo y la pasión que requiere preparar una clase, la habilidad y disposición para exponerla o escribirla, así como el interés y la dedicación para retroalimentar a los alumnos han sido una constante en maestros y maestras que desde 1929 han impartido clases en la EBC.

El primer claustro docente de la Bancaria se conformó bajo la dirección de Agustín Loera y Chávez, quien perseguía el objetivo de “crear en México la especialización de los estudios Bancarios y Comerciales”.[1] Estuvo integrado por destacados intelectuales y contadores que participaron activamente en la construcción del México Moderno: Manuel Gómez Morin, Alejandro Prieto, Eduardo Suárez, Ponciano Guerrero, José Luis Osorio, Alfredo Chavero son algunos de los profesores que formaron parte del pie veterano de la Bancaria impartiendo cátedra Operaciones Bancarias, Principios de Contabilidad, Organización Jurídica, Teoría Económica, Geografía Económica y Cálculos Mercantiles, respectivamente.

“Los buenos maestros de la Bancaria” se volvieron tradición y en su devenir han existido profesores muy queridos que han dejado huella en sus estudiantes por su excelencia, por su carisma, por su carácter estricto y por su generosidad como seres humanos. De ellos escuchamos numerosas historias narradas por ex alumnos que los recuerdan con agradecimiento y cariño.

La EBC agradece la labor de sus profesores y bajo la rúbrica del Profesor Distinguido reconoce a un selecto grupo de ellos entre los que se cuentan: Agustín Loera y Chávez, Alejandro Prieto Llorente, Alfredo Chavero e Híjar, Rafael B. Tello, Tomás Vilchis Sedeño, Roberto Casas Alatriste, Humberto Aceves, Gustavo Mondragón, Octavio Calvo, José Bravo, Manuel Romero de Terreros, Alberto María Carreño, Ángel Alvarado, Mariano Alcocer, Edgardo Beascoechea, Pedro García Malo, Adolfo López Mateos, Francisco Monterde, Ignacio Carrillo Zalce, Luis Ruiz de Velasco, Ignacio Soto Sobreyra, Enrique Gómez Roa, Luis Garrido, Raúl Niño Álvarez, Guillermo Selley Fernández, Martha Verde Escamilla, Jesús Cantú Treviño, Miguel Toledo Jimeno, María Eugenia Jimeno de López Aguado, Alfonso Ferreira León, María Teresa Martí, Vicente Romero Said, Alfonso Rubio Violante, Rodolfo Quintana Rocha, Nicolás H. Cuéllar Romo, Héctor E. Valencia Morales y José Antonio Maxil Silva.