Palma 27

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías
Palma 27, primera sede de la EBC | AHEBC | Acervo fotográfico | 1932
Recibo de renta del local de Palma 27 a nombre de Agustín Loera y Chávez, director de la EBC | AHEBC | Acervo documental | 1932
Hoja membretada Escuela Bancaria del Banco de México con la dirección de Palma 27 y Av. Madero | Archivo Histórico Manuel Gómez Morin | 1935

La primera sede de la Escuela Bancaria y Comercial

El 10 de marzo de 1929 nace la Escuela Bancaria del Banco de México en su biblioteca. La intención era preparar a sus empleados para en el manejo de la banca central para reconstruir la economía del país tras la guerra con la que se inició el siglo XX.

La reestructura que la Institución financiera llevó a cabo en 1932, obligó el cierre de algunos departamentos como el de Turismo y la Escuela. Sin embargo, el ánimo de algunos de los profesores y las repetidas peticiones de varios alumnos logró que ese mismo año el proyecto se renovara de forma independiente.

El periodo de transición presentó diferentes retos, como dónde se instalaría la Escuela Bancaria y Comercial y cuándo comenzaría sus labores. En su texto La escuela y yo don Alejandro Prieto nos cuenta un poco de lo que sucedió:

“... El pequeño local que pensábamos ocupar –tres habitaciones y un pasillo-, en el tercer piso de un edificio en la calle de la Palma Núm. 27, esquina con Avenida Madero, costaría $125 mensuales, más un depósito por la misma cantidad y ¿cuánto importaría la luz, el teléfono, el aseo… y los sueldos de los profesores…?, ¿sueldos de profesores?, ni quien piense en ello. Lo importante era comenzar…

[…]

… La nueva dirección del Banco de México nos cedió las lecciones impresas que habían sobrado de los cursos por correspondencia; yo me llevé una máquina de escribir Underwood que se había rescatado de la hacienda de mis abuelos; pero que, debidamente limpiada y reparada, con cinta nueva, etc. podría servirnos; y don Agustín, aprovechando su amistad con don Miguel Lanz Duret, dueño de El Universal, nos “fio” la tercera página de la edición dominical de su periódico, que entonces costaba $1,000, para lo cual don Roberto Casa Alatriste contribuyó con $300 para anunciar su libro –también publicado por el Banco- sobre Organización y Contabilidad Bancaria y yo mismo, para anunciar mi Principios de Contabilidad, aporté otros $300.

A página entera, pues –cosa inusitada en aquellos tiempos de depresión económica- se anunció que la Escuela Bancaria y Comercial (antigua Escuela Bancaria del Banco de México) reanudaría sus actividades docentes a partir del 1º de septiembre de 1932. Al día siguiente comenzaron a llegar los primeros alumnos: empleados del propio Banco de México –ahora de motu propio, empleados de otros bancos, empleados de la Secretaría de Hacienda y del comercio en general… [1]

Así, el edificio de Palma número 27, en el actual Centro Histórico de la Ciudad de México, se convirtió en la primera sede de la EBC.

Tres habitaciones y un pasillo situado en el tercer piso, fue el espacio inicial en el que los fundadores y devotos profesores Alfredo Chavero, Julio R. Poulat y Alejandro Prieto comenzarían su obra, que con los años se extendería en varios campus en diferentes estados de la República Mexicana: Gran número de jóvenes de las diversas clases sociales y de los adultos que trabajaban en los Bancos, en los escritorios de Comercio y en las oficinas de negociaciones industriales, acudieron presurosos a ocupar los asientos improvisados en el local de la Calle de la Palma N° 27., donde don Alfredo Chavero, don Julio R. Poulat, don Alejandro Prieto y el que esto escribe habían acondicionado en tres días la nueva sede de la ESCUELA BANCARIA Y COMERCIAL. [2]

El Banco de México prestó inicialmente los muebles y útiles de trabajo que había adquirido para el uso de la Escuela y que años después donaría en forma. La renta mensual de $125.00 pesos fue cubierta por los fundadores y así se reanudaron las actividades en agosto de 1932.

La iniciativa fue recogida con gran ánimo por parte del público general, ya que hubo numerosas inscripciones. Incluso debido al prestigio que la institución había alcanzado en sus primeros tres años de vida figuras importantes en el medio político enviaron a sus hijos a estudiar ahí como Álvaro Obregón Jr., Gustavo Elías Calles y Luis Latapí.

____________________

  • 1 | Alejandro Prieto Llorente, La escuela y yo, inédito, pp. 13 - 14
  • 2. Agustín Loera y Chávez, “La ruta del éxito. Arnoldo Baeza y Aceves”, en Crédito. Revista Comercial y Bancaria, vol. 1, no. 5, marzo de 1942, pp. 25-29.

  • AHEBC, Ramo Documental, Subramo Documentos Fundacionales, Vol. 1 Exp. 1, México, Distrito Federal, 27 de agosto de 1932 y 11 de febrero de 1933.
  • AMGM, Sección Personal, Serie Agustín Loera y Chávez
  • Lorera y Chávez, Agustín, “La ruta del éxito. Arnoldo Baeza y Aceves” en Crédito. Revista comercial y bancaria bimestral, órgano de los alumnos y ex alumnos de la Escuela Bancaria y Comercial, Dir. Rafael B. Tello, Vol. I, Núm. 5, 1o de marzo de 1942, pp. 25 - 29