Máquinas de oficina: una herramienta del contador

Por Rodolfo Pinedo Torres | Benefactor del Museo EBC
C.P. Rodolfo Pinedo Torres | Benefactor de Museo EBC | AHEBC | Acervo fotográfico | 2009
Rodolfo Pinedo Torres durante la inauguración de la exposición "Máquinas de Oficina" | AHEBC | Acervo fotográfico | 2009
Exposición "Máquinas de Oficina" en campus Tlalnepantla | AHEBC | Acervo fotográfico | 2009

Hablar de máquinas de sumar o calcular, es hablar de historia. Desde el principio de la humanidad, el hombre ha buscado instrumentos que le permitan contar, medir, pesar y realizar operaciones con más precisión y rapidez.

Se dice que posiblemente una de las primeras formas de llevar un registro pudo haber sido, un surco en la arena a la que se le iban colocando piedritas. Se dice también que en el Perú, se usaban cordones a los que se les iban haciendo nudos para poder llevar un conteo. Todo esto, sin olvidar el uso de los dedos, como instrumento para contar.

Y así llegamos al ábaco, cuyo origen se remonta a épocas muy antiguas. Los chinos, los japoneses, los romanos, los egipcios y muchas otras civilizaciones lo usaron. La historia siguió su curso, y con ella, sucesos de gran importancia.

Fue posiblemente Leonardo da Vinci el primero en trazar las ideas para una sumadora mecánica, y Blaise Pascal, el primero en lograr con éxito construir una calculadora mecánica en 1642.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, con el desarrollo económico, se inventaron nuevas máquinas para calcular.

Sin duda, este fue el inicio de un gran crecimiento de estos aparatos.

¿Por qué mi interés en estas máquinas?

Porque como Contador y profesionista, siempre he estado relacionado con ellas. Lamentablemente con el tiempo y por el desarrollo tecnológico, muchas de estas máquinas han ido desapareciendo, y creo que es muy importante, ayudar a preservar algunas de éstas, como un ejemplo del ingenio y capacidad del hombre.

¿Cuándo nació este interés?

Hace muchos años, cuando cursaba la carrera de Contador Público en esta Institución, en una de nuestras materias usábamos el libro de texto del maestro Don Alejandro Prieto: Sistemas de contabilidad. En este libro, el autor hace mención de la importancia y diversidad de las máquinas calculadoras que existían ya, en ese entonces en el mercado nacional, así como también del acelerado crecimiento tecnológico que hizo, que muchas de éstas, duraran muy poco tiempo en el mercado.

Esto me hizo empezar a coleccionar algunas máquinas de oficina; puesto que seguramente muchas de ellas pronto desaparecerían.

El desarrollo tecnológico continúa. Las innovaciones seguirán y con ellas, aparecerán nuevos y más sofisticados modelos o invenciones. Seguramente, surgirán algunas personas interesadas en coleccionar esos primeros modelos electrónicos que han salido al mercado y así, la historia continuará…

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Exposición realizada el 28 de octubre de 2009

Sede: EBC Campus Tlalnepantla