Máquina de escribir Remington portátil silenciosa no. 3

Por Angela Regina Núñez Alonso

La invención de la máquina de escribir permitió la expansión de las comunicaciones y del mundo de los negocios a partir de la segunda mitad del siglo XIX, ya que su introducción facilitó el sistema de escritura e influyó en que se convirtiera en un equipo muy popular en las oficinas.

Varias compañías extranjeras comenzaron a manufacturarlas, entre ellas las firmas Underwood Noiseless, Royal, Olympia, Oliver, Adler, Mercedes, Smith-Corona y Remington Rand.

En la colección de piezas del Museo EBC contamos con diversos modelos y marcas de máquinas de escribir, algunas han pertenecido a los distintos departamentos administrativos de la bancaria y otras provienen de donaciones de colecciones particulares como la de don Rodolfo Pinedo Torres, egresado de la carrera de contaduría pública de la EBC generación 1963 – 1968, que generosamente donó a Museo EBC 38 ejemplares de su colección el 25 de febrero del 2015.

Entre las máquinas que legadas por don Rodolfo, conservamos una portátil de escribir silenciosa Remington modelo no. 3, fabricada probablemente en 1935 en Ilion, Nueva York. Las primeras máquinas Remington se comenzaron a manufacturar en 1873 y se caracterizaron por imprimir los caracteres únicamente en mayúsculas. Los primeros modelos fueron muy pesados y voluminosos pero con el paso del tiempo se diseñaron dispositivos mecánicos más prácticos y ligeros como los portátiles.

Remington Rand Internacional, S.A. distribuyó sus máquinas de escribir en la Ciudad de México en varios locales comerciales de la Ciudad de México, como los ubicados en Madero no. 55, Venustiano Carranza no. 41 y Bolívar no. 25.

La marca publicitaba sus máquinas de escribir en algunos diarios y revistas especializadas, como Banca y Comercio, [1] publicación editada mensualmente por la bancaria desde 1937 a 1941 y que divulgaba temas relacionados principalmente con las finanzas y la contabilidad.

En aquella época una máquina de escribir portátil costaba $765 pesos [2] y las había en diversos colores: verde, morado, rojo y rojo purpúreo.

La máquina de escribir portable Remington no. 3 que conservamos en el Museo EBC es de color verde, mide 29 cm de ancho, 28.5cm de largo y 12 cm de altura. Posee un sistema de impresión upstrike y un teclado tipo Qwerty conformado por 46 teclas y una barra espaciadora. Los martillos imprimen los tipos tanto en mayúsculas como en minúsculas sobre el papel. En la parte frontal superior del carro tiene registrada la marca Remington.

El estado de conservación de la máquina en general es bueno, aunque posee algunas rayaduras.

Remington dejó de producir en 1998 sus máquinas de escribir por la introducción de las computadoras que comenzaron a reemplazarlas, por lo que hoy, un mecanismo de este tipo constituye un apreciado objeto de coleccionismo, una huella en la historia de la escritura e incluso un protagonista musical. [3]

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  1. Anuncio máquina Remington, ByC, Tomo IV, 5, nov. 1938.
  2. Fierro Gossman, Rafael R. La corriente ornamental del siglo XX: Una revisión de la arquitectura neocolonial. México, Universidad Iberoamericana, 1998, pp. 209.
  3. LeRoy Anderson compusó en 1950  “Typerwriter” donde los sonidos de las teclas y el carro de la máquina de escribir se convirtieron en un instrumento de percusión y solista de una pieza orquestal.