Los Premios anuales de la Escuela Bancaria y Comercial

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías

La tradición que hoy es frecuente en las instituciones de educación superior de premiar a sus mejores estudiantes, ya sea con reconocimientos académicos, galardones o becas, arraiga en la EBC desde mediados de la década de 1930.

Gracias la correspondencia sostenida entre Manuel Gómez Morin –fundador de la EBC- y Agustín Loera y Chávez –también fundador y director de la misma de 1929 a 1961-, así como a los acervos documentales resguardados en el Archivo Histórico de la Institución, sabemos que la entrega de premios reconocía a los estudiantes que habían logrado un excelente desempeño a lo largo del año y que eran “alumnos regulares, de irreprochable conducta, aplicación constante, [de] puntual asistencia y aprovechamiento excepcional”. [1]

El premio consistía en cheques de 500 pesos otorgados por reconocidas instituciones bancarias y, en algunos casos, por particulares interesados en estimular el desarrollo de los estudiantes de la joven escuela. Los premios recibían el nombre de la institución donante y, generalmente, eran entregados a los alumnos ganadores por sus más altos directivos.

Parte sustancial del protocolo era la firma del Libro de actas, que consiga los nombres y datos académicos de los jóvenes acreedores del premio, así como el nombre, firma y cargo del personaje que representaba a las instituciones participantes. En la actualidad este documento reviste gran importancia para conocer la historia de la banca nacional en nuestro país y una emotiva fuente de orgullo para los galardonados y sus familiares.

Las ceremonias se llevaban a cabo, por lo general, el último día de labores del año, finales el 23 de diciembre y ocurrían en la Biblioteca –fuera del local de Palma 44, del lujoso internado ubicado en Lomas de Chapultepec 560, o del flamante edificio de Reforma 202- en un ambiente de absoluta solemnidad y elegancia.

La mecánica consistía en realizar exámenes a manera de concurso sobre las materias más importantes del programa para obtener un ganador por grado en las diferentes carreras ofrecidas por la institución: Funcionario Bancario y Contador Privado en un principio y, posteriormente, Secretaria Taquígrafa y Contador Público; para las modalidades de cursos para empleados y cursos presenciales para estudiantes.

La primera emisión de los premios ocurrió el 23 de diciembre de 1935, cuando la EBC ocupaba los pisos tres y cuatro del Edificio Thermidor en Palma 44. A la ceremonia acudieron Alberto Mascareñas, Epigmenio Ibarra -Gerente del Banco Mexicano, S.A-, Bernabé del Valle, Alfredo Chavero –en representación de Manuel Gómez Morin-, Eustaquio Escandón –representando a Salvador Ugarte, Gerente del Banco de Comercio, S.A.-, y los premios fueron otorgados a Judith Corona Cristerna y María Dolores Escamilla, el Premio Alberto Mascareñas; a Luis Vallejo el Banco de Comercio, S.A. y Escuela Bancaria y Comercial; a Esther Pérez Castro el Escuela Bancaria y Comercial; a René Mascareñas el concedido por el Banco de México, S.A. y a José Domínguez el Premio Manuel Gómez Morin.[2] 

Con el correr de los años, los premios fueron incrementándose y modificándose. Entre los donantes recurrentes y los premios que se hicieron legendarios entre la comunidad escolar destacan: El Premio Banco de México, Premio Banco Nacional de México, Premio Banco Mexicano, Premio Banco Capitalizador de Ahorros, Premio Banco de Londres y México, Premio Crédito Hipotecario y el Premio Crédito Minero y Mercantil. Entre las firmas que surcan el Libro de Actas, pertenecientes a sus Directores y Gerentes generales encontramos a Carlos Novoa, Francisco Medina Mora, Epigmenio Ibarra, Bernabé del Valle, Luis Legorreta, Juan B. Amezcua y Fernando González.

Entre los premios independientes encontramos el otorgado por el propio Manuel Gómez Morin, el Premio Alberto Mascareñas y el Premio Eduardo Charpenel.

Finalmente y, probablemente, el más emblemático de todos fue el Premio instaurado por la Casa Remington Rand International Co., consistente en una máquina de escribir portátil que, año con año, fue entregado por don Mariano Soni, Gerente general de la firma.

Reconocidas figuras en la banca y la política mexicana figuraron como testigos de honor en las entregas de premios de la Bancaria: Manuel Gómez Morin y Francisco González de la Vega participaron en varias ocasiones en su calidad de exprofesores y fundadores de la institución. Luis Garrido -Rector de la UNAM-, Raúl Noriega Ondavilla -Oficial mayor de la Secretaría de Hacienda- y Adolfo López Mateos –en ese entonces Secretario del Trabajo-, como profesores.

Para mayor honra de los estudiantes las listas de los premiados fueron publicadas íntegramente en las revistas Banca y Comercio y Crédito; a partir de la década de 1970, se emitió un pequeño folleto –entregado el día de la ceremonia- con el mismo propósito. En 2004, con motivo del 75 aniversario de la Institución, se inauguró el Muro de honor donde –esmerilados en cristal a la entrada de campus Reforma- se inscribieron los nombres de los alumnos premiados desde 1935 hasta los de quienes a la fecha obtienen el máximo reconocimiento académico.

Innúmeros exalumnos de la EBC relatan con orgullo y satisfacción haber conseguido una de estas disputadas distinciones. Historias de superación y cariño a la institución se vinculan al devenir de la Escuela generación tras generación.