Liderazgo Compartido en el Museo EBC

Por Juan Carlos López Gaviño
De la serie fotográfica que Fernando Espinosa De Los Monteros hizo en el Archivo Histórico de la EBC
Museo EBC | Foto de Luis  Ríos Medina | AHEBC Acervo fotográfico |2012
Evento Amigos del Museo 2008 | De izq a der. Luis Eliseo Martínez, Raúl Garza, Pedro Lima, Carlos Prieto y Denisse Ochoa
Museo EBC | Foto de Luis  Ríos Medina | AHEBC Acervo fotográfico | 2012
Museo EBC | Foto de Luis  Ríos Medina | AHEBC Acervo fotográfico | 2012

Fragmentos de entrevista con 

Hist. Cecilia Sandoval

Los cambios que ha tenido el Museo de nuestra Institución, con sede física en el Campus Reforma, han llevado, a pasos agigantados, al Archivo Histórico de la Escuela Bancaria y Comercial a sembrar de una manera mucho más directa e innovadora, una Identidad Institucional Única y Sin Precedentes que ya se refleja dentro de ámbitos culturales, académicos y sociales. De pronto el Museo EBC pasó a ser diferente en cada Campus, se hizo virtual y encontró el cariño de los egresados, creció renovándose en las redes sociales y forja a diario pequeñas tradiciones que son bien recibidas por los que poco a poco se hacen (o ya nos hicimos) “Amigos del Museo”.

Pero, la parte más interesante en esta transformación ha sido el liderazgo bajo el cual, el lujo de verse como una casa que devuelve la vida a la historia misma llegó para quedarse. Tratando de transmitir, de la manera más certera, lo que se describe como el proyecto del Archivo Histórico podemos decir que: Se caracteriza por su visión latente de conservar un pasado y, mediante el presente, construir un futuro que no quede sin hogar cuando termine su metamorfosis.

La Historiadora Ceci Sandoval nos describió lo que se alcanza hasta hoy en este gran proyecto. “No se tenía una conciencia histórica clara de la fundación de la bancaria; hoy en todos los campus se sabe que fueron 17 fundadores quienes la hicieron y que hoy forman parte de la historia del país; que la historia de la EBC se entrelaza con la de la educación de este México postrevolucionario y la construcción del México moderno. Los alumnos empiezan a ver que su escuela no es vieja sino antigua, sólida, y que ¡es la primera! privada del país.”

Las palabras, ideas y colaboraciones deben de sobrar en un proyecto como este, pues todo el tiempo construimos historia en un proceso dinámico. Además es necesario tener ganas de describirla y conocerla para participar de su recuperación e interpretación a través del tiempo.

¿Cómo participar en un a tarea tan ardua y saber que en realidad se tiene una colaboración directa con la recuperación de la historia? Resulta que el Museo no sólo exhibe, sino también presenta oportunidades, de ahí que el liderazgo sea un factor importante en esta labor. El Museo de la EBC cuenta con un Programa de Voluntariado en el que participan muchas personas; alumnos y egresados, así como profesores y administrativos. Los líderes del proyecto procuran en todo momento que los voluntarios estén contentos con lo que hagan, esto depende el perfil de cada uno para que pueda haber una asignación de tareas.

Hay gente a la que le gusta mucho la computadora y pueden jugar el rol de un Community Manager; otros son auxiliares en la clasificación de bibliotecas, otros, han trabajado directamente con algunas piezas que forman parte del Museo y a otros, como un servidor, les gusta mucho escribir.

El liderazgo va de la mano con otras tareas como el diálogo entre los que integran el equipo, la constancia de los involucrados y además la misma identificación que los que están dentro deben tener. “Nosotros queremos mucho a la EBC pero realmente no nos damos cuenta de la dimensión que implica su historia” dice Ceci.

Además, tenemos que considerar este enfoque como algo que está presente en todo trabajo y es  importante considerar su impacto en un futuro y su verdadera trascendencia. Lo que ha implicado generar algo como el Museo EBC se mantiene en todo momento, dice Ceci: “La comunicación ha sido clara, pero la investigación tiene un soporte académico poderoso que permite que el discurso y su comunicación sea significativo, sólido y, sobre todo. que se acerque a revelarte lo que realmente fue.”

Por si fuera poco, el trabajo de relacionarse con el público y nichos específicos de la sociedad debe ser algo también siempre presente, ser claro en el diálogo y fomentar acuerdos; en este sentido Ceci comenta: “Hay contacto con personas que dirigen archivos históricos de instituciones privadas y debe ser un diálogo estrictamente académico… Después viene el mundo de los Museos que es todo otra dimensión completamente distinta en la que se conjugan la cultura, el conocimiento, la investigación y todo lo que estás exponiendo con su curaduría, museografía, diseño, etcétera… Es importante cuando diriges un equipo aprender a escucharlos a todos y si no estás de acuerdo con lo propuesto es fundamental saber argumentar los porqués para llegar a los objetivos previstos valorando la opinión de todos, sin dejar que el desánimo impregne al equipo y se mantengan las ganas de continuar participando.”

Evidentemente, podemos concluir que los proyectos tienden a rebasar las expectativas y se convierten en un camino. Un proyecto exitoso es aquel que crece, se modifica a si mismo y, sobre todo, es aquél que abre un montón de puertas para lo que sigue, da lugar a construir nuevas cosas a partir de él mismo. Obviamente no podemos soslayar las mediciones cuantitativas, considerando que las grandes minorías califican tu producto, y hasta podríamos hacer una medición del impacto que tiene este proyecto; pero la verdad es que los que somos Orgullosamente Lobos lo consideramos innecesario. ¡Que Viva el Museo EBC!