La incorporación de la carrera de Contaduría Pública a la UNAM.

Por Angela Regina Núñez Alonso

Fue en 1923, que los planteles de educación privada tuvieron reconocimiento oficial a través de la Universidad Nacional, para lo que valoraban el conocimiento de los estudiantes a través de los exámenes y posteriormente realizando los trámites respectivos ante la Secretaria de Educación Pública. 

En ese entonces, la certificación de los estudios de bachillerato comprendía tres años de secundaria y tres de preparatoria.  Un año después se aprobaron los reglamentos, en que se permitía revalidar los estudios efectuados en diversas instituciones educativas del país, siendo hasta 1929 que se incorporaron las escuelas que preparaban a los estudiantes en carreras cortas.

En este contexto de desarrollo educativo nacional, aconteció en 1929 la fundación de la Escuela Bancaria y Comercial, que desde sus orígenes estuvo vinculada con la Universidad Nacional.

Antonio Castro Leal, Rector de la Universidad Nacional en el discurso que ofició durante la ceremonia de inauguración de la escuela, señaló que la Universidad no había podido llenar la necesidad de atender la enseñanza técnica[1] y que abrigaba los mejores propósitos de ayudar al banco en esta labor de capacitar al personal del Banco de México.

“Manifestó, para concluir, que la Universidad ayudará con el mayor empeño la obra realizada por el Banco de México y en su oportunidad extenderá los certificados de competencia a los alumnos que se hagan acreedores de ellos”. 

A partir del 22 de diciembre de 1930 entró en vigor el reglamento[2] de revalidación de estudios de aquellos realizados fuera de la universidad, estableciendo un sistema de equivalencias que eran la base para efectuar el proceso de revalidación.

El organismo encargado de inspeccionar a las facultades y organismos incorporados fue la Comisión de Inspección y Revalidación de Estudios, Títulos y Grados del Consejo Universitario.

En 1934, durante el período en que Manuel Gómez Morin fue Rector de la UNAM, se sentaron las bases para la incorporación de escuelas particulares, posteriormente, en 1938 se creó en la UNAM la Comisión de Grados y Revalidación; y en 1939 surgieron los Reglamentos de Incorporación de Enseñanzas y de Revalidación de Estudios y Reconocimientos de Grados y Títulos, ordenamientos que las diversas instituciones educativas debían de cumplir conforme a la política del complejo sistema educativo nacional; ya que durante el gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940) el desarrollo educativo tuvo un papel fundamental, lo que implicó el fortalecimiento de la Secretaria de Educación Pública y el aumento de inspectores. 

Conforme a los reglamentos mencionados con anterioridad, las escuelas para incorporarse a la Universidad tenían que realizar diversos procesos administrativos, el primero de ellos era efectuar la solicitud de incorporación.

Fue así, que el 24 de agosto de 1938, Agustín Loera y Chávez, director general de la Escuela Bancaria y Comercial solicitó al Secretario General de la Universidad Autónoma de México, la incorporación de la carrera de Contador Público[3].

A partir de 1939, el licenciado Agustín de la Llera fue el encargado de representar a la dirección de la Escuela Bancaria y Comercial en todos los asuntos relacionados con los grupos de Contadores Públicos incorporados a la Universidad (Incorporaciones dentro del plazo solicitado[4], revalidación de materias  que los estudiantes habían cursado y aprobado en La Bancaria,  la solicitud de exámenes extraordinarios para regularizar su situación académica, actas de examen legalizadas, sello de credenciales de identificación legalizadas, incorporaciones y autorizaciones de profesores para enseñar.).  

Así mismo, la Comisión de Grados y Revalidación de Estudios de la Universidad mediante el Acuerdo número 363, dio a conocer a las escuelas incorporadas que tendrían que presentar los treinta primeros días del año las solicitudes de aprobación de profesores antes de iniciarse los cursos respectivos[5].

El profesorado de la Escuela Bancaria y Comercial incorporado en 1939, fue el siguiente: José Bravo, Agustín de la Llera, Nicolás Curcio, Agustín Loera y Chávez, Manuel González Montesinos, Rita López Llergo, Francisco de la Maza, Porfirio Labastida, Federico Mariscal, Gustavo Mondragón, Alfredo Baranda, Eduardo Williams, Estefanía Chávez, Herlinda García y Manuel González Montesinos.

Los cursos se desarrollaban en el edificio de la Escuela Bancaria y Comercial ubicado en Palma número 44 en la Ciudad de México, y conforme al reglamento de pagos extendido por la Universidad, los alumnos de las escuelas incorporadas pagarían anualmente la suma de $60.00: $10.00 por inscripción y $50.00 por incorporación.  En cuanto a los textos y programas para impartir la carrera de Contador Público, eran los mismos que la Universidad tenía adoptados.

Meses antes de culminar el ciclo escolar, la Universidad se encargaba de designar a un Inspector de la Universidad[6] que asistiría a las aplicaciones de los exámenes extraordinarios y a título de suficiencia efectuados en el plantel de la EBC.

Enrique Sosa fue designado como inspector por parte de la Universidad[7] de las pruebas finales que se efectuarían el 3 de noviembre de 1939. Mientras que la Secretaria de Educación Pública informaba que tomaba posesión del cargo de Inspector del plantel ante dicha entidad, el C. José Gutiérrez Zamora.

Concluido el ciclo escolar, comenzaba nuevamente el proceso de solicitud[8] de incorporación del primero, segundo y tercer año de la carrera de Contador Público anexando la documentación respectiva (listas de los profesores que desempeñarán las cátedras, con indicación de sus domicilios, cátedras que sirven, títulos que ostentan, y antecedentes como catedráticos; requisitos de admisión, reglamento interior y calendario escolar.).

Hacia 1941, el licenciado Agustín de la Llera en un memorándum informó al director de la Escuela Bancaria y Comercial, que 149 alumnos serían incorporados de la carrera de Contador Público y Auditor.  En aquel entonces, el número de escuelas incorporadas a la Universidad eran catorce, que sumaban un total de 1216 alumnos incorporados. 

Cabe destacar, que ese mismo año, el Consejo Universitario aprobó un nuevo Reglamento de Incorporación de Enseñanzas, que en sus artículos 17 y 18 presentaban las disposiciones relativas a la reincorporación de la Escuela[9].

Artículo 17.- “Cada año cuando menos cuarenta y cinco días de anticipación a la apertura de los cursos, toda escuela que imparta enseñanza incorporada, debe solicitar la ratificación de la incorporación, comunicando además todos los cambios que trate de introducir. Si no hay variación, la Sección de Incorporación acompañará a la solicitud el informe anual de inspección si la hubiere, además del informe anual deberán rendirse informes especiales sobre las variaciones, los cuales se tramitarán en la misma forma que las solicitudes originales.”

Artículo 18.- “Estando en vigor una incorporación, el director de la escuela respectiva, enviará a la Sección de Incorporación de Estudios de la Universidad a más tardar a los treinta días de haberse abierto los cursos, una lista de los alumnos que sigan la enseñanza incorporada. Cada alumno vendrá identificado con retrato adherido al margen de la lista y la impresión dactiloscópica de sus pulgares y con expresión de todas y cada una de las materias en que se hayan inscrito, acompañándose además duplicados de los retratos para el archivo del Departamento.”

De esta manera el sistema de incorporación de la carrera de Contador Público a la Universidad se desenvolvió, aunque a partir de 1954 la EBC desarrolló el plan IPN para la carrera de Contador Público y Auditor. 

 

 




[1] “Es así como numerosos abogados han tenido que dedicar sus personales esfuerzos al estudio de las ciencias sociales y económicas, transformándose en técnicos a espaldas de la propia Universidad.  Tales ejemplos han venido a comprobar la urgencia de atender a la creación de esos técnicos y a ello obedece el propósito de la Universidad de fundar, como una de tantas ramas de extensión universitaria, la escuela de economía política y las de otras ciencias”.    Excélsior, Año XIII, Tomo II, no. 4396, 2 abril 1929. 

[2] Reglamento de Revalidación de Estudios hechos fuera de la Universidad Nacional de México, 10 agosto 1933.

[3] En cuanto al proceso de revalidación, don Agustín Loera y Chávez, en un oficio dirigido al Secretario General de la Universidad Autónoma de México, señalaba que la carrera de Funcionario Bancario al no impartirse en la Universidad, no era posible incorporarse conforme al Reglamento de Revalidación de 1930, solicitando a su vez la posibilidad de revalidación de estudios cursados en la Escuela Bancaria y Comercial conforme la duración de los cursos, el número de las materias, la ejecución de los trabajos prácticos y ejercicios especiales, la calidad de su personal docente y la duración mínima de los períodos lectivos. Oficio del director de la EBC dirigido al Secretario General de la Universidad Nacional Autónoma de México, 20 febrero 1939. 

[4] En 1941, el pago de derechos de incorporación de alumnos a la Universidad nacional de México era de $61.00 sesenta y un pesos 00/100  En: Certificado del Departamento de Cuenta y Administración de la Universidad Nacional de México, 2 abril 1941.  T. 0269 /40

[5] Oficio del Jefe de Departamento Escolar Sr. Iturbide Alvírez al director de la EBC, 26 julio 1939. Núm. 21-404021-202.2-

[6] Carlos Robles fue inspector de pruebas finales del 11 de noviembre de 1940.  En: Oficio del Jefe de departamento escolar al director general de la EBC.  Núm. 21-6845-202.2.  Enrique Sosa M. y Pedro Argüelles fueron designados Inspectores, el 18 de febrero de 1941. En: Oficio Núm. 21-116721-202.2-, Núm. 21-116621-202.2-  Oficialía Mayor, Depto. Escolar.  Carlos Robles el 3 de noviembre de 1941. En: Oficio Núm. 21-580821-2022- Secretaria General. Depto. Escolar UNAM.

[7] Oficio del Jefe de Departamento Escolar Sr. Iturbide Alvírez al profesor Enrique Sosa M, 13 octubre 1939. Núm. 21-5438-21-202.2

[8] El 7 de diciembre de 1940, el director general de la EBC mediante oficio dirigido al C. Jefe de Departamento Escolar de la Universidad Nacional de México realizaba la solicitud de incorporación de la carrera de Contador Público.

El 2 de enero de 1941, el director general de la Escuela Bancaria y Comercial mediante un oficio dirigido al C. Oficial Mayor de la Universidad Nacional de México, solicitó la incorporación del primero, segundo y tercer año de la carrera de Contador Público.

[9] Oficio dirigido al director de la EBC del jefe de Departamento Escolar, Dr. José De Lille. UNAM, 27 noviembre 1941. Núm. 21-654521-2022-