La EBC en la década de los 50

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías

Las labores de la nueva década en la Escuela Bancaria y Comercial comenzaron el lunes 9 de enero de 1950, llevaba 22 años operando y en su revista Crédito se daba noticia de los estudiantes que habían obtenido los primeros lugares en los distintos salones de la Escuela, de los anhelados premios anuales y de los bailes a los que asistían la noche de la graduación. A mediados del siglo XX, la oferta académica consideraba las carreras de Contador privado que se cursaba a lo largo de 3 años, Funcionario bancario en 4, Contador público y auditor en 5, y Secretaria taquígrafa que duraba 2 años. Las carreras podían estudiarse por cursos diurnos, nocturnos y por correspondencia; y la última modalidad ofrecía también materias sueltas sobre administración técnica de negocios y era la preferida por industriales, propietarios y comerciantes ubicados en diversas ciudades de la República.

Para el iniciar el año de la mejor manera, la dirección renovó el mobiliario de los salones [1]; el 10 de febrero los estudiantes de la EBC montaron la Guardia de honor anual en la columna de la Independencia, en esta ocasión presidida por el profesor Agustín de la Llera; la Guerra de Corea progresaba; y Alejandro Prieto publicaba su primer texto sobre la Contabilidad Mecanizada Procedimientos modernos de contabilidad.

El 20 de diciembre de 1950 ocurrió la primera entrega de premios a los estudiantes más destacados y en ella participaron Francisco González de la Vega, Procurador General de la República, y José Alcázar Arias, director general de Crédito de la SHCP, ambos antiguos profesores de la EBC. El 18 de diciembre de 1952, nuevamente personajes destacados en la política mexicana fueron invitados a la ceremonia, en esta ocasión acudieron a entregar las preseas Adolfo López Mateos, Secretario del Trabajo y ex profesor de la Bancaria, Rodrigo Gómez, director del Banco de México y Raúl Noriega, Oficial Mayor de la SHCP.

Profesores y estudiantes asistían y participaban en eventos especializados banca y contabilidad como la Segunda Conferencia Interamericana de Contabilidad, ocurrida en la Ciudad de México en 1951 con el tema “El Contador como factor en el desarrollo económico del mundo”. En ella uno de los fundadores de la EBC, Roberto Casas Alatriste, fue distinguido como “Contador Benemérito de las Américas” y sus catedráticos Luis Ruiz de Velasco, Manuel Fagoaga y Alejandro Prieto participaron como ponentes representando a la delegación mexicana. [2]

La década de 1950 marcó el cambio hacia la mecanización de los procesos contables en la EBC. La institución ocupada en que sus estudiantes pudieran adquirir experiencia la operación técnica de las máquinas que preconizaban la modernización en la administración y el mundo de los negocios promovieron actividades con diversas empresas: en 1952 se inauguró la serie de Conferencias Prácticas de Oficinas para ofrecer experiencia a las jóvenes que terminaban la carrera de Secretaria Taquígrafa en el manejo de máquinas de oficina y en la técnica de los nuevos conceptos de administración; en 1954 se incorporaron programas de conocimiento práctico de equipos y máquinas de contabilidad, donde los alumnos de los grados superiores entraban en contacto con máquinas de escribir y de sumar, hasta las últimas novedades en máquinas de contabilidad. A la par los profesores de la EBC elaboraron dos pequeñas obras: Ejercicios de Cálculos Mercantiles y Curso Escolar de Contabilidad Mecanizada. De ellos hubo varias ediciones y permitían que los alumnos conocieran los principios técnicos que caracterizaban dichas máquinas. El proyecto evolucionó hacia el Laboratorio de Organización que funcionó hasta los años sesenta. [3]

El 10 de marzo de 1954 fue una fecha especial. La EBC festejó sus primeros 25 años, su aniversario de plata por todo lo alto. A la ceremonia efectuada en el University Club de la Ciudad de México asistieron Adolfo López Mateos –Secretario de Trabajo-, José Ángel Ceniceros –Secretario de Educación- y Manuel Gómez Morin –fundador de la EBC-, quienes pronunciaron emotivos discursos reconociendo la labor de Agustín Loera y Chávez, director de la institución, y de su claustro académico. Cabe destacar que los más homenajeados fueron los estudiantes acreedores a los premios del año 1953, ya que fueron galardonados en el marco de la celebración.

Una tradición seguida por los recién egresados durante los años cincuenta fue la de donar en agradecimiento a su alma mater libros para la biblioteca o alguna suma económica a manera de beca para que nuevos jóvenes tuvieran la oportunidad de estudiar en sus aulas. Recién comenzada la década contadores de la generación 1949 regalaron el libro El Escorial y los egresados de cursos para empleados [4] de la generación 1949-1951 de contador privado, realizaron un reconocimiento a don Agustín Loera y Chávez, director general, y le entregaron un pergamino realizado por el alumno Sergio Chávez.[5] Las alumnas que terminaron sus estudios en 1951, Contador Privado –salón 34- y de Secretarias taquígrafas –salones 21 y 32- aportaron las Obras completas de Cervantes y de Shakespeare. En marzo de 1955, los ex alumnos de la generación 1954 donaron un lote de 42 libros especializados y un fondo para tres o cuatro años para becas para alumnos distinguidos. [6] También en ese año, Contadores Privados y Secretarías Taquígrafas recién egresados crearon otra beca inicial para que un alumno pudiera cursar el primer año de la carrera de Contador Privado bajo sus auspicios.

Por otra parte, es importante mencionar que los deportes comenzaron a cobrar presencia en la institución en esta época. El profesor a cargo de las actividades de Educación física era Salvador Martínez Silva, quien entrenaba a los estudiantes que querían practicar fútbol y básquetbol. Se organizaban torneos relámpago y la selección de fútbol jugaba contra equipos de otras instituciones como el CUM, el CCC y el Montserrat. Para 1953 tenemos la noticia de que comenzó a practicarse volibol y en 1956 también ocurrió el primer torneo en rama femenil de este deporte y que fue conquistado por las señoritas del salón 14-D. [7] En ese mismo año, la selección de la EBC fue acreedora del tercer puesto en la Liga Intercolegial de Básquetbol, en la que tomaron parte 7 instituciones; y se crearon las selecciones A y B de Beisbol, cabe destacar que los colores deportivos de la escuela eran blanco y verde.

Ante los desastres causados en la Huasteca en septiembre de 1955 por el huracán Hilda la comunidad de la EBC reunió 6mil pesos que entregó al secretario de Estado y Despacho de Gobernación, Ángel Carvajal, para auxiliar a los damnificados.

Los cincuenta transcurrieron con triunfos y crecimiento para la comunidad de la EBC. En 1955, estudiantes del 3er año asistieron por invitación de Raúl Noriega, Oficial Mayor de la SHCP, a la exposición de fotografía arquitectónica reunida por el señor De Alba; un año después se publicaba el libro Ejercicios de práctica comercial del profesor Ignacio Carrillo Zalce en la editorial Banca y Comercio, en el que vertió su experiencia para familiarizar a los estudiantes con aplicaciones y usos de formas oficiales, comerciales y de correspondencia, y fue reseñado con profusión. [8] El 4 de mayo de 1957 la Biblioteca recibió un donativo de 99 volúmenes entregados por el Presidente del Club Rotario de la Ciudad de México, Carlos Sánchez Mejorada y en septiembre de ese año se anunció la creación del Premio Colgate Palmolive. En 1959, con motivo del 30° aniversario de la EBC, Pablo Macedo, Director General del Banco Mexicano, S. A., se integró al Consejo Patronal de la institución.

El mundo se había transformado, grandes cambios sociales se avecinaban y la institución se preparaba para continuar ofreciendo educación de calidad en esta nueva etapa.

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  1. Crédito. Marzo de 1950, p. 46.
  2. “La EBC y la Segunda Conferencia Interamericana de Contabilidad”. Online. Disponible en <http://museoebc.org/eventos/la-ebc-y-la-segunda-conferencia-interamerica...
  3. “Técnica, mecánica y modernidad en la EBC”. Online. Disponible en <http://museoebc.org/eventos/tecnica-mecanica-y-modernidad-en-la-ebc>
  4. Durante la década de 1950 la EBC continuó ofreciendo cursos ex profeso para los empleados del Banco de México y otras instituciones financieras.
  5. Crédito. Septiembre de 1951, p. 48-49.
  6. “Un rasgo ejemplar de la generación de Contadores Privados 1954”. Online. Disponible en <http://museoebc.org/eventos/un-rasgo-ejemplar>
  7. Íbidem, p. 53.
  8. Crédito. Julio de 1956, pp. 49-50.