Judith Melgoza Martínez

Por Angela Regina Núñez Alonso

Bachillerato generación 1984 – 1987

Lic. Ciencias Administrativas 1988 - 1991

1984 fue el año en que Judith Mendoza comenzó sus estudios de bachillerato en la EBC por recomendación de su papá, el C.P. Héctor Felipe Melgoza Marín, egresado de la carrera de Contador Privado en la Bancaria.

Judith comenzó su narración recordando que la escuela se le hacía preciosa, con un estilo muy clásico, ya que aún contaba con la fachada antigua de tezontle. Continuó compartiendo que tomó clases en varios salones que se encontraban en los edificios que daban a las calles de Reforma y Nápoles, y que los laboratorios de biología, física y química estaban en el de Insurgentes.

De sus profesores de bachillerato mencionó a Benjamín Morales Zepeda quien impartía filosofía, una clase muy interesante. Al gran maestro Miguel Gussynié que daba etimología y español, al profesor Miguel la Bandera de literatura, al profesor Javier Vega de matemáticas y a Rosario Cuéllar de álgebra. De sus compañeros recordó a Germán, Angie, Rosario, Alfredo, Héctor, Alfredo y Elena con quienes caminaba por la Zona Rosa y en ocasiones compraban los famosos helados de yogurth que en esa época estaban de moda. Otro sitio que frecuentaban era el Toks, al que llamaban “el Anexo” porque se encontraba a un lado de la escuela.

Entre sus anécdotas nos platicó que el profesor Francisco Valencia, como parte de las prácticas de biología los llevó a buscar planarias al lago de Xochimilco y a recolectar hongos y otras plantas al desierto de los leones, estas visitas ocurrían al final del semestre.

Después Judith nos dijo que al concluir sus estudios de bachillerato decidió comenzar a trabajar. Por breve tiempo fue cajera en Aurrera y posteriormente edecán en Radio Centro, pero su mamá la alentó a que continuará estudiando, así fue que en febrero de 1988 se inscribió a la carrera de Ciencias Administrativas de la EBC.

De esta época mencionó a quienes consideró excelentes maestros: Alfonso Rubio de Contabilidad, Tere Martí de Adalid de Costos, María Eugenia Jimeno de López Aguado y Cantú Treviño de Matemáticas, Elizabeth Bazbaz de Inglés y Matemáticas y Cecilia Argüelles de Contabilidad Superior.

Acerca de sus profesores, Judith nos contó que algunos tenían despachos y era común que invitaran a los estudiantes a trabajar con ellos medio tiempo. Así fue como entro a trabajar como auxiliar contable en el despacho del profesor de finanzas Óscar Gutiérrez Esquivel, posteriormente trabajó también como auxiliar contable en una filial de Teléfonos de México hasta que llegó a ocupar el puesto de gerente.

Sin embargo, como aún no había realizado su servicio social para poder titularse, el profesor Alberto Serrano Rolón, que en ese tiempo era también gerente de la editorial Banca y Comercio, le recomendó realizar su servicio en la Escuela como maestra adjunta. Platicó con el maestro Nicolás Cuéllar quien la asignó como adjunta de maestra Martí y del profesor Alfonso Rubio. Su labor consistía en calificar tareas y cubrir la clase cuando por alguna cuestión el maestro titular no podía asistir.

Después de terminar su servicio social, el profesor Alfonso Rubio le ofreció trabajar como asesora en el Instituto de Enseñanza Abierta (IDEA), a la vez que comenzó a impartir la materia de Contabilidad Básica en la modalidad presencial. En esa época las oficinas de IDEA estaban en el edificio de Nápoles y después se cambiaron al de Insurgentes junto al departamento de la editorial Banca y Comercio.

Como instructora de IDEA, Judith tenía la responsabilidad de orientar y asesorar a los alumnos de manera presencial o por teléfono.

Era la década de los noventa y los cursos se publicitaban por diferentes medios como la revista Selecciones del Reader’s Digest. El anuncio incluía un cupón que los interesados recortaban y enviaban por correo a las oficinas de IDEA. Un asesor les daba seguimiento y a quienes no se podían trasladar a la ciudad de México para recoger sus materiales y realizar sus exámenes escritos se les recomendaba acudir a las distintas oficinas de representación que se encontraban en las ciudades de Mérida, Guadalajara, Tijuana y Puebla.

Los materiales utilizados en IDEA eran libros de texto, prácticas y cuadernillos publicados por la editorial Banca y Comercio.

Después en 1994 la dirección de IDEA estuvo a cargo del profesor Antonio Rojas Tapia, quien se encargó de dar estructura a la modalidad Hogar–Aula. IDEA comenzó a crecer y con ello surgieron las áreas de asesoría, docencia y pedagogía.

El equipo de Hogar-Aula estaba conformado por Corazón Franco y Ana Julia Villarauz, responsables de la promoción e inducción a los alumnos de nuevo ingreso. El área de docencia estaba a cargo de Rodolfo Ponce, encargado de reclutar a los autores de las publicaciones y de generar los exámenes.

De hecho la demanda de alumnos inscritos en la modalidad Hogar-Aula fue tan grande que se creó un área especial en servicios escolares para recibían los cuadernos de los alumnos y se realizaban la inscripciones a los exámenes.

Judith nos comentó también que en este año terminó su tesis titulada “Liderazgo situacional” y presentó su examen profesional teniendo como sinodales a los profesores Raúl Garza Cantú y Octavio Moreno. Después, Antonio Rojas la invitó a colaborar con su equipo para formar un área de promoción general. “Como administrativa y docente conocía muy bien las necesidades de los alumnos, y la escuela siempre se interesó en ese acercamiento con el alumno”.

También mencionó que alrededor de 1996 en el área se contó con una computadora desde la que se enviaban los primeros correo electrónicos, y que fue a finales de los noventa se implementó la modalidad virtual con la plataforma Web CT. (Centro de Tecnología Educativa).

Después, en 2004 hubo una reestructuración en la escuela y el área de Pedagogía de IDEA se convirtió en la Dirección Académica a cargo de Teresa Quintana. Iván Olivares asumió la Dirección de Educación a Distancia, Gerardo Figueroa la Coordinación General y Judith la Coordinación de Servicios Administrativos, donde era responsable de que se atendieran todas las quejas, inscripciones, trámites, cobranza, certificados y titulaciones.

Judith también recordó que fue a partir de 2005 con la inauguración de campus Tlalnepantla, el primer campus a distancia, que el área comenzó a crecer atendiendo a alumnos de todos los campi en las modalidades: semi presencial y virtual.

En 2010 ocupó la Jefatura de Operación de campus Virtual y en ese mismo año se tituló de la Maestría en Alta Dirección. También estudió la especialidad Educación Alternativa En la EBC en un convenio con Confederation College, Canadá.

En la actualidad continúa a cargo de la Jefatura de Operación de Campus Virtual e impartiendo clases en la modalidad virtual. Y para concluir nos dijo que durante sus años de estudiante y como colaboradora en la EBC fue adquiriendo los principios institucionales, los cuales ha aplicado en su ejercicio profesional. “Siempre hemos buscado ir hacia adelante, ser honestos y responsables”.