Juan Edmundo Martínez

Por Angela Regina Núñez Alonso

Funcionario Bancario y Contador Privado

Generación 1957

Cuando el contador Juan Edmundo Martínez visitó el Museo EBC, donó dieciséis ejemplares de la revista Crédito, publicación de divulgación editada por la Bancaria de 1942 a 1961.

En la entrevista que concedió nos compartió algunos recuerdos de su vida estudiantil en la Escuela Bancaria y Comercial. Comenzó su relato platicando que decidió estudiar la carrera de funcionario bancario y contador público porque le gustaba mucho la contabilidad y porque su padre era contador.

Juan Edmundo había cursado la prevocacional en el politécnico y comentó que el paso siguiente era natural: “Vámonos para la bancaria”. Recordó que en la Escuela había mucha disciplina y que el jefe encargado de imponerla era el Sr. Vallejo. La población de la EBC desde ese entonces era internacional, ya que había alumnos inscritos de distintas nacionalidades: españoles alemanes y estadounidenses.

De sus profesores recordó y mencionó a Raúl Niño Álvarez de la materia de contabilidad, al maestro Bravo que impartió cálculos financieros y mercantiles, a Edgardo Biascoechea la asignatura de inglés y al profesor Vega de costos.

De sus compañeros, a Rafael Puente y Germán Sánchez con quienes jugaba básquetbol en la cancha de la escuela después de clases; y a los más estudiosos de sus condiscípulos: Jorge Velázquez y Gustavo Garza, quienes siempre figuraban en el cuadro de honor.

Acerca de su inserción en el mundo laboral nos comentó que don Agustín Loera y Chávez, que en ese tiempo era el director de la institución, lo envío a trabajar primero al Banco Comercial Mexicano y después como auxiliar de contabilidad en Pisos de Madera Alfer, una empresa dedicada a la producción y comercialización de duelas, adoquines y persianas. En esta empresa aprendió a utilizar las máquinas RUF, un tipo de máquina de escribir que utilizaba tarjetas que servían como diario para registrar a los clientes y cualquier movimiento.

Después, ingresó a Cementos Cruz Azul donde se encargaba de calcular el desempeño de los empleados para controlar el reparto de utilidades. Posteriormente trabajó en Representaciones Delta, una compañía armadora de autos en la que era responsable de la importación de materiales. Más tarde, por recomendación de un compañero de la Bancaria fue contador de dos empresas: Albercas Neptuno y Herramientas Hércules. Juan Edmundo comentó que en esta época ingresó también como auxiliar de contabilidad a “El Centenario”, compañía que se dedicaba a la fabricación de llantas, empresa  en la que ascendió a Gerente de compras y de tráfico.

Para finalizar, nos dijo que dos de sus hermanos también estudiaron en la EBC y que considera que la disciplina que se le inculcó en la Escuela es un valor muy importante que ha puesto en práctica a lo largo de su vida.