Jesús Arturo Hernández y Cabrera

Por Angela Regina Núñez Alonso
Jesús Arturo Hernández y Cabrera | Amigo del Museo | AHEBC | Acervo fotográfico | 2011
C.P. Arturo Hernández generación 1970 - 1974 | | AHEBC | Acervo fotográfico | 2011
Jesús Arturo Hernández y Eduardo Cruces en el Evento Anual Amigos del Museo | AHEBC | Acervo fotográfico | 2011
El Dr. Carlos Prieto entrega reconocimiento al C.P. Arturo Hernández en el Evento Anual Amigos del Museo | AHEBC | Acervo fotográfico | 2011

Licenciado en Ciencias Administrativas

Generación 1970 - 1974

“Es motivante para los exalumnos hacer presente ese pasado.”

Hace algunos días, el Licenciado en Administración Jesús Arturo Hernández y Cabrera, exalumno de la EBC, nos concedió una entrevista en las instalaciones del Archivo Histórico, en la que compartió con nosotros sus memorias sobre su trayectoria estudiantil y profesional.

Jesús Arturo nació el 2 de diciembre de 1950, fue el quinto hijo de 8 hermanos e inició sus estudios de vocacional en la EBC en 1967 para continuar la licenciatura de 4 años en Ciencias Administrativas en 1970. Su hermano Alejandro Hernández y Cabrera también estudió Contabilidad en la EBC.

Su tema de tesis fue acerca de los problemas de administración de recursos humanos en una empresa y centró su interés en el acercamiento con el empleado por medio de la motivación y el estímulo. Agregó que quien asesoró su investigación fue el profesor de Administración de Empresas René Morales.

A los 23 años durante sus años como estudiante en la EBC comenzó su carrera profesional en la Planta Sumesa Vallejo como Auxiliar de Presupuesto por aproximadamente 7 meses, y después como Auxiliar Contable en IMPRE Ingeniería y Precisión, empresa armadora de autos de carreras donde trabajaba también su hermano como contador.

En 1974 concluyó sus estudios en la Bancaria y su fiesta de graduación fue en la Hacienda de los Morales. Sin embargo, el horario de trabajo le impidió titularse inmediatamente y fue hasta el 2000, cuando laboraba como Director Técnico Operativo en la Tesorería de la Federación, que pudo nuevamente acercarse a la EBC para realizar su proceso de titulación; tras cursar dos diplomados, sobre Mercadotecnia y Alta Dirección, realizó sus exámenes y obtuvo el grado en 2001.

Posteriormente siguió capacitándose, cursó un Diplomado en Administración Pública en la Universidad Iberoamericana y uno de Micro-computación en el ITAM.

De su estancia en la EBC nos comenta que muchos de sus compañeros traían auto, pero él utilizaba el autobús para llegar desde su domicilio, que al inicio de la carrera estaba en la colonia Roma y después en Bosques de Echegaray. Recuerda con mucho cariño a la institución y nos menciona que se caracterizaba por conservar su disciplina, valor que fue una guía a lo largo de su vida profesional.

El licenciado Hernández y Cabrera también platicó que estudió en una época muy difícil para el país, debido a los sucesos de 1968, aunque él los vivió como espectador y observó desde las ventanas que daban a Paseo de la Reforma en la EBC el paso del ejército y las manifestaciones de los estudiantes de la UNAM y del Politécnico que repartían carteles invitando a unirse al movimiento.

En alguna ocasión, como joven curioso fue con sus compañeros a San Ildefonso y vio cómo lanzaban bombas molotov y la respuesta el ejército, “salimos corriendo todos, y preguntamos qué tenemos que estar haciendo ahí; no es lo que estamos siguiendo”.

Recuerda que ésta era una época donde la moda era informal, “la hippie”, de muchos colores pero la vestimenta de los alumnos de la EBC se mantenía conservadora, sin cabellos largos, ni pantalones de mezclilla.

A los 19 años tocaba la guitarra junto a su amigo Fernando Martínez en el camellón de Paseo de la Reforma; platica que interpretaban canciones de la época como Stand by me y Sólo dame una señal, así como música de los Cinco Latinos y los Beatles, entre otros grupos.

Sobre las diversiones de entonces, rememoró que saliendo de la escuela se reunían a desayunar y a comer en el café “El Armel” o en el Sanborns de la Zona Rosa y del Ángel. Y que con sus compañeros que venían del norte de México asistía al bar Le rens de vouz.

En Aragón y Tizapan se divertían con aviones que armaban ellos mismos, a los que se sumaban espectaculares modelos de otros compañeros. También asistían al medio día a la Cineteca de Arte ubicada en Niza, donde exhibían películas italianas y francesas. Y algunas veces realizaban viajes a Cuernavaca desde las 12 del día, para alquilar go cars y regresar a clase de 6.

Recuerda a sus compañeros José Sánchez y Rodolfo Millán con quien mantiene aún relación. Al prefecto a quien apodaban “El gallinazo” y también a todos los profesores, que eran muy buenos, en especial Guillermo Sele quien impartía Cálculos Mercantiles, a Motolinia con la asignatura de Derecho Constitucional y a don Alejandro Prieto de Contabilidad y Director de la EBC.

Después de su graduación ingresó al sector público, en el Área de Orientación, Información y Quejas de la Secretaria de Industria y Comercio donde se realizaban estudios de imagen para funcionarios; después colaboró por 5 años como Jefe del departamento de Recursos Financieros de la Secretaria de Programación y Presupuesto. Posteriormente ingresó al departamento de Recursos Materiales y fue Subdirector de Administración de la Dirección General. Años más tarde en la Secretaria de Hacienda fue también Subdirector de Administración, Coordinador Administrativo en otras áreas y finalmente ascendió a Director General Adjunto de Administración en la Tesorería de la Federación.

En 2005 ingresó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) con el cargo de Gerente de Servicios Comerciales por dos meses y después fue Director General Adjunto de Administración. En esa época el reto era conseguir financiamiento para el Proyecto de la Terminal 2 a través de los bancos de Nueva York y él fue el apoderado del AICM para ejercer los recursos.

Para finalizar, el licenciado Hernández y Cabrera nos comentó que le sorprende ver como la EBC ha crecido, ya que al tener la reciente oportunidad de cursar los diplomados para concluir su proceso de titulación, se percató que la EBC posee un nivel de competividad equiparable al de cualquier institución reconocida en México.

Agradece a su alma mater haberle brindado las herramientas para crear una planeación de vida y haberlo formado como un profesional responsable permitiéndole destacar laboralmente.

Envía el siguiente mensaje a los alumnos de la EBC:

“…Han entrado a una buena institución con un gran desarrollo y fueron muy certeros en elegir a la EBC porque cuenta con todos los alcances tecnológicos, las redes sociales y la responsabilidad social”.