Javier Cruz y el Mural Azul de la EBC

Por Angela Regina Núñez Alonso

“Alejandro Prieto era una persona con mucha visión, entusiasta y claro en sus objetivos. El trabajo fue otro elemento que me señalaba, el cariño por el trabajo. Una pintura es eso, mucho trabajo”.

Javier Cruz

Javier Cruz egresó en 1973 de la carrera de Licenciado en Pintura de la Escuela Nacional de Artes Plásticas, San Carlos. Es también maestro en grabado por la UNAM y realizó un máster en Investigación en Arte y Creación en la Universidad Complutense de Madrid. En 2009 obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Granada, en 2010 en la Hogeschool voor the Kunsten Utrecht y en 2014 en The Ruskin School, Oxford University. En México, ha sido distinguido por el Instituto Nacional de Bellas Artes con el Premio Nacional de Pintura, de Grabado y de Dibujo, y por la Universidad Autonóma de México con el Primer Premio de Pintura de la Academia de San Carlos.

Su obra se enmarca dentro de la corriente neofigurativa, en la que no es la figura concreta lo que se persigue sino la evocación de las formas y objetos. En ella se las representaciones icónicas, se traducen en signos que imitan diversos objetos o que poseen rasgos comunes o semejantes a formas y figuras definidas.

Javier Cruz en sus obras implementa técnicas mixtas, óleo, acrílico, arena, etc. para representar todo lo que va asimilando de la realidad, una recopilación de relaciones sociales. Para el artista Cruz su relación con la literatura forma parte fundamental de su proceso creativo.

A lo largo de su trayectoria profesional ha impartido clases en la Escuela de San Carlos, la Universidad Veracruzana, La Esmeralda, en el Taller Rufino Tamayo, el Instituto Cultural de Baja California Sur, el Instituto Cultural de Mexicali, la Escuela de Diseño y Arte Catalán en Barcelona, y ha participado en diversas muestras individuales y colectivas tanto nacionales como internacionales.

Fue durante una exposición en el Museo de Arte Moderno en 1988 que don Alejandro Prieto, fundador de la EBC, conoció su pintura y lo contactó para plantearle la idea de realizar un mural que plasmara el espíritu y los objetivos de la Escuela.

La creación y confección del mural se llevó aproximadamente medio año de trabajo. Su taller se encontraba en aquel entonces en Lindavista y ahí realizó la obra sobre paneles de madera, con polvo de mármol y óleo. “Primero va el óleo, después la arena, con esa arena se dibuja y después se pinta”.

Todos los elementos que configuran el mural azul son simbólicos. En él se observa un ajedrez que representa el trabajo de la ciencia, del análisis y el pensamiento; retoma el logotipo histórico de la EBC que refiere a la dimensión transformadora de la educación; los volcanes evocan a la Ciudad de México; el fuego alude al renacimiento y la fuerza; incluso, el color azul personifica el espacio, la transparencia del pensamiento, la vida, el agua y el aire.

Para finalizar Javier Cruz señaló que es un privilegio pertenecer a una escuela como la bancaria y que su obra forme parte de una institución tan seria y con la trayectoria que la distingue.