Historia de campus Reforma. Primera parte (1942-1991)

En 1945 la Escuela Bancaria y Comercial cumplió su aniversario 17 y reunió todas las actividades que ofrecía en tres planteles distintos en su primer edificio propio. El 8 de enero de ese año, cursos orales diurnos, nocturnos (para empleados de instituciones bancarias y financieras) y por correspondencia comenzaron su operación en el moderno edificio forrado en tezontle rojizo, ubicado en Avenida Paseo de la Reforma número 202.

Bajo el proyecto de Mario Schjetnan Dantán, representante de la firma Arquitectos Unidos, A. P., el nuevo plantel de la EBC se convirtió en un elemento referencial en la zona. Su diseño fue ideado para facilitar el ejercicio enseñanza-aprendizaje y fue construido en un área que rápidamente sería conocida como el centro financiero del país: Desde la localización del terreno, donde el problema urbanístico fue resuelto con firmeza sin escatimar costo, la finalidad preponderante de los directores de esta Casa de Estudios ha sido proveer a sus alumnos de un ambiente de eficiencia y comodidad.” [1]

En aquel entonces había ciclos anuales que incluían exámenes bimestrales y finales y entre las actividades más trascendentes se contaban: la entrega de premios a los mejores estudiantes, que ocurría cada mes de diciembre y contaba con la presencia de los directores de las más importantes instituciones financieras de la Ciudad de México; las guardias cívicas en la columna de la Independencia, a la que acudía una delegación de estudiantes generalmente acompañada por el profesor Agustín de la Llera; y el té danzante, que reunía a los jóvenes alumnos de la EBC en una amena convivencia que en un principio fue organizada por la Escuela y posteriormente por la Asociación de ex alumnos.

El plantel Reforma fue modificándose en función de su crecimiento y necesidades. Lo mismo ocurría con la colonia Juárez que, desde entonces, ha conferido oportunidades labores, así como espacios de esparcimiento y recreo para toda su comunidad.

Durante sus primeros años de vida, el plantel fue visitado por distinguidas personalidades como el secretario de Educación Pública -Jaime Torres Bodet- y el rector de la UNAM -Rodulfo Brito Foucher- en enero de 1944 [2] en un acto significó no sólo reconocimiento académico sino también el compromiso y la visión con que la escuela iniciaba su nueva etapa, al ser uno de los primeros edificios construidos ex profeso para el ejercicio educativo en México.

El plantel Reforma contaba originalmente con cerca de 3,000 metros cuadrados [3] y el diseño de su edificio combinaba, a través del funcionalismo, los más modernos conceptos arquitectónicos y las corrientes pedagógicas de vanguardia. Desde diciembre de 1942 comenzaron las labores administrativas en los espacios de la Dirección, la Secretaría y algunos cuantos salones, en los que se impartían cursos orales y a los que asistían los alumnos matriculados en el Internado. La siguiente etapa consideró la construcción de un segundo edificio sobre la calle de Nápoles, que tenía más salones y permitió concentrar las operaciones de la escuela con miras a su centralización en 1945.

Para 1943 la institución contaba ya con la carrera de Contador Público y Auditor incorporada a la UNAM. Ex alumnos de esa época como Felisa Prieto de Carrillo y Armando Ayala Carrión explican el gran impacto que significó la EBC para la educación mexicana en ese momento, ya que la oferta privada era muy escasa y más para estudios superiores, y era en ese panorama que la institución proveía de gente preparada no sólo al sector financiero sino a las empresas en general. [4]

Agustín Loera y Chávez ocupaba la Dirección General e Ignacio Carrillo Zalce la Secretaría. Alejandro Prieto Llorente fue Director del Consejo Técnico y Luis Ruiz de Velasco tuvo a su cargo la Escuela por Correspondencia.

Los programas de estudio exploraban conocimientos especializados y proporcionaban una elevada calidad en el dominio de la técnica en las carreras de Funcionario Bancario, Contador Privado, Secretaria Taquígrafa y Contador Público y Auditor; Agustín Loera y Chávez se encargaba de equilibrar ésta visión con asignaturas humanistas como sus famosas Conferencias de castellano en las que impartía arte, historia y cultura.

La carrera de Contador Público se cursaba en un plan de estudios de siete años que podía iniciar, incluso, al terminar la primaria. Se estudiaban dos años de vocacional que precedían a los cinco dedicados a la profesión. Las clases comenzaban en enero y terminaba a principios de diciembre, las únicas vacaciones oficiales eran las de Semana Santa. [5]

Durante cerca de veinte años la institución consolidó su prestigio y se constituyó como una institución de tradición. En 1961 ocurrieron importantes cambios a raíz de la muerte de don Agustín Loera y Chávez, quien falleció el 10 de marzo. Alejandro Prieto asumió la Dirección General de la Escuela, misma que ejerció hasta que en 1991 se convirtió en Presidente del Consejo Académico de la Institución. El crecimiento de la escuela demandó la adquisición del predio de Nápoles no. 8, que por muchos años fue conocido como el “edificio interno” y en él se instalaron el salón de la clase de máquinas y las oficinas de Contabilidad Ruf Mexicana. Poco tiempo después, en 1966 el edificio se reconstruyó para adaptarse a las necesidades de los programas académicos era necesario lograr un mayor confort y de programar salones con menor número de estudiantes. El proyecto estuvo nuevamente a cargo de los arquitectos Mario Schjetnan y Jorge Osorio, [6] se hicieron tres pisos que albergaron cuatro aulas, el nuevo salón de mecanografía y dos más dedicados a las actividades del Laboratorio de Organización: el espacio para prácticas de oficinas y el que albergaba las máquinas de contabilidad. Las oficinas de los Cursos por Correspondencia también tuvieron cabida en la planta baja.

Posteriormente, también se adquirieron los edificios ubicados en los números 9 y 10 de la calle de Nápoles, con lo que la Escuela se extendió hacia la avenida de los Insurgentes.

En 1966 se modificó el calendario escolar y por primera vez desde la fundación de la EBC las vacaciones se adelantaron con el objeto de que el curso terminara en julio y no en noviembre. Entre las transformaciones más significativas de este periodo destaca la apertura a nuevos horizontes con la creación de la Licenciatura en Ciencias Administrativas en 1968.

Durante los siguientes 30 años ocurrieron transformaciones significativas: el plan de estudios se reestructuró en programas semestrales, los Cursos por Correspondencia se convirtieron en el Instituto de Enseñanza Abierta (IDEA), se abrió la Licenciatura en Banca y Finanzas y el calendario escolar se modificó para comenzar clases en febrero.

En 1976 se adquirió el terreno de Insurgentes Sur no. 17 y se contrató el despacho de Augusto H. Álvarez, en colaboración con el arquitecto Jorge Flores Villasana para construir un nuevo edificio para ampliar la escuela. [7] La inauguración de este volumen ocurrió en 1979, como parte de los festejos del cincuenta aniversario de la EBC. Insurgentes 17 alojó nuevos salones, un auditorio y la biblioteca fue renovada.

Aún con este nuevo edificio el espacio era insuficiente por lo que poco a poco se fueron adquiriendo los terrenos necesarios para conectar sobre la misma manzana los inmuebles que ya se tenía. En 1984 se compró el predio que forma la esquina de Insurgentes 19 y Nápoles, y tres años después, los fundos sobre Insurgentes que alojaban los comercios Plata Villa y la Óptica Paseo. Los inmuebles comprendidos desde Nápoles 12 hasta Insurgentes 17 se unificaran en estilo arquitectónico y características constructivas. El resultado de la ampliación fue un esbelto edificio sobre la Avenida de los Insurgentes.

Por algunos años, los edificios diseñados por ambos despachos arquitectónicos convivieron y formaron parte del ecléctico entorno cotidiano de los estudiantes de la EBC. En 1985 un sismo de una magnitud de 8.1 (Mw), afectó algunos estados de la República y en especial a la Ciudad de México en colonias como la Juárez, Condesa y Centro. [8] Los efectos del terremoto rebasaron los índices de seguridad estipulados en las normas de construcción de aquel entonces y ante este hecho se elaboró un nuevo Reglamento de Construcción, vigente a partir de su publicación en el Diario Oficial de la Federación el 2 de agosto de 1993. [9]

Apegados a las disposiciones de seguridad propuestas Protección Civil y otras instancias tras el sismo, los directivos de la Bancaria iniciaron trabajos de remodelación en 1988 que coinciden con los de los predios recién adquiridos. Se reforzaron los 10 edificios que componían la escuela y se prepararon para replicar la fachada de Insurgentes para dar a todo el conjunto la misma morfología a nivel arquitectónico e integrar secciones más resistentes.

Una vez avanzadas las primeras obras, en la esquina de Nápoles se instaló el Instituto de Enseñanza Abierta, así como algunos locales para la Editorial Banca y Comercio y la papelería. El tercer piso albergó la biblioteca que aprovechando el movimiento, acrecentó su acervo y se modernizó según las tendencias de la época. La Dirección continuó en los edificios de Reforma, mientras que los estudiantes asistían emocionados a clases en los nuevos salones del edificio de Insurgentes al que llamaban “el anexo” [10]. La actividad de la institución prosiguió y de la mano con estos acontecimientos, en 1988 se creó un modelo de estudio semipresencial dentro del IDEA llamado Hogar-Aula, en 1989 la EBC ingresó a la Organización del Bachillerato Internacional y en 1990 ofrece su primer programa de Diplomados.

Hecho de trascendental importancia fue la despedida de la Dirección General de don Alejandro Prieto en 1991, quien después de 60 años dedicados a la Escuela Bancaria y Comercial se retiró para ocupar el cargo de Presidente del Consejo de la Institución.

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  1. Op. Cit., Mario Schjetnan Dantán, “La arquitectura y el movimiento social”, pp. 15-18.
  2. Crédito, Marzo de 1944.
  3. Crédito, Septiembre de 1949.
  4. Felisa Prieto de Carrillo, Semblanza de Ignacio Carrillo Zalce, Museo EBC [en línea] |Disponible en: http://museoebc.org/eventos/semblanza-de-ignacio-carrillo-zalce | Entrevista con Armando Ayala Carrión, Funcionario Bancario generación 1940-1942. Noviembre de 2003.
  5. Entrevista con Carlos García Sabaté, Funcionario Bancario 1937. Noviembre de 2003.
  6. Ventana estudiantil. Junio y octubre de 1965.
  7. Lourdes Cruz, Augusto H. Álvarez. Arquitecto de la modernidad, México, UNAM – Facultad de Arquitectura, UIA – Departamento de Arquitectura, 2008, pp. 163-164.
  8. Siglas de Magnitud del momento sísmico, escala logarítmica para medir sismos. Utilizada desde 1979 en relación con la de Richter.
  9. Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal [en línea], disponible: http://www.poi.ipn.mx/Documents/Normateca/reglamento/REGLAMENTO_DE_CONSTRUCCIONES_DISTRITO_FEDERAL.pdf
  10. Entrevista con Gabriela Mendoza Sánchez, Secretaria Ejecutiva generación 1986-1989. Mayo de 2013.