Fimpes y la excelencia académica

Por Angela Regina Núñez Alonso

Fue en la década de los setenta, que en México comenzaron las primeras acciones en materia de evaluación superior, para lo que se crearon diversas asociaciones educativas que respondieran a las políticas nacionales de mejoramiento de la calidad educativa.  

La evaluación como política se institucionalizó con el Programa para la Modernización Educativa (1989 - 1994) y continúo con el Programa de Desarrollo Educativo (1995 - 2000), que implementó una estrategia nacional para la creación y operación del Sistema Nacional de Evaluación, a través de tres líneas de acción: la autoevaluación de las instituciones, la evaluación del sistema y la evaluación interinstitucional de programas académicos y funciones de las instituciones. 

Para operar las políticas, se crearon diversos instrumentos de evaluación que abarcaran las diversas instancias, en el caso de las universidades públicas en el 2001 se diseñó el PIFI (Programa Integral de Fortalecimiento Institucional) y como instancia acreditadora para las instituciones particulares, inició sus trabajos en 1992 la Fimpes* (Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior), asociación civil conformada por instituciones mexicanas particulares, que tiene como propósito realizar dictámenes de acreditaciones, que garanticen a la sociedad que las instituciones afiliadas poseen calidad académica.

Fue a partir de 1998, que comenzó la relación de la Escuela Bancaria y Comercial como miembro en la Fimpes y en el año 2000, después de haberse sometido al proceso respectivo[1], la EBC obtuvo por primera vez la acreditación con vigencia de siete años. En aquel tiempo, sólo 25 universidades del país fueron acreditadas y sólo dos se especializaban en negocios.

Durante los años de la vigencia de la acreditación, a través del Boletín de NotiFIMPES la EBC era informada acerca de las diversas actividades realizadas por la Federación, como la negociación del Acuerdo 243 publicado en el Diario Oficial el 27 de mayo de 1988 y que provocó la creación de un anteproyecto aprobado por el Consejo Directivo de la Fimpes, cuyo seguimiento fue realizado por una comisión bipartita entre 1999 - 2000, que culminó el 10 de julio de 2000 con la publicación en el Diario Oficial del Acuerdo 279[3] para el Reconocimiento y procedimientos de Validez Oficial de Estudios de Tipo Superior para la Educación Superior.

Este acuerdo ofreció a las instituciones particulares múltiples ventajas como: el reconocer la capacidad de las instituciones para proponer modelos y programas innovadores, definir modalidades de educación escolarizada, semi-escolarizada y no escolarizada, establecimiento de un nuevo sistema para cuantificación de créditos de las distintas asignaturas y la simplificación de la apertura de nuevos campi reduciendo los trámites exclusivamente a la revisión de instalaciones. Además, “Los particulares que imparten educación de tipo superior con fundamento en decretos presidenciales o acuerdos secretariales, mantendrán el régimen jurídico que tienen reconocido y por lo tanto sus relaciones con la Secretaría de Educación Pública se conducirán de conformidad con dichos instrumentos jurídicos. No obstante podrán sujetarse, en lo que les beneficie, a lo establecido en este acuerdo”. (art 1º, 2º párrafo).[4] 

El acuerdo alcanzado con la SEP, sin lugar a dudas mostraba la importancia de que instituciones particulares permanecieran y participaran en las actividades desarrolladas por la Federación.

Una de estas actividades, fue la V Reunión Académica de Fimpes[1] celebrada los días 23 y 24 de enero de 2001 en EBC plantel Liverpool, que tuvo como objetivo incrementar la cooperación entre las instituciones educativas y compartir experiencias.[5]

Posteriormente, con el propósito de obtener una segunda acreditación, en octubre de 2005 se arrancó con el proceso de autoestudio de Fimpes, para lo que se crearon 13 Comités[6] en la EBC coordinados por el Ing. Luis Ortega Cué, Director del Autoestudio; cuya evaluación abarcó 169 indicadores de todo el espectro de la Institución en materia de filosofía, planeación y efectividad, normatividad, gobernabilidad y administración, programas académicos, personal académico, estudiantes, personal administrativo, recursos físicos, financieros y educación a distancia; seguida de la fase de las visitas de verificación y dictaminación.

Proceso que culminó en 2006 cuando la EBC obtuvo el refrendo de la acreditación de Fimpes Lisa y Llana versión 2 y el Registro de Excelencia Académica[7] de manos del Dr. Reyes Tamez, Secretario de Educación Pública, el 27 de septiembre de 2006.[8] Registro que ratificó la Secretaria de Educación Pública, el 12 de marzo de 2008.[9]

A partir de 2012, Gerardo Figueroa Navarro Coordinador de Acreditación Institucional y Liliana Bermúdez[10] comenzaron a trabajar en la primera parte del proceso para obtener nuevamente la certificación de Fimpes y en 2014 implementaron el autoestudio que evidenció cómo se vive  en la EBC la filosofía institucional, para lo que se crearon 10 comités (Filososfía Institucional, Planeación, Normatividad, Programas Académicos, Personal Académico, Estudiantes, Personal Administrativo, Apoyos Académicos, Recursos Físiscos y Recursos Financieros) coordinados por Gerardo Figueroa, Director del Autoestudio de Fimpes. 

Finalmente, el 28 de abril de 2016, en una ceremonia realizada en la casa de Rectoría, la EBC recibió la acreditación Lisa y llana en su versión 3 de manos del Ing. Rodrigo Guerra Botello, secretario general, y de la Dra. Sonia Bacha Baz, directora del sistema de acreditación[11].

En la actualidad, los campus[12] acreditados por Fimpes son: Chiapas, León, Querétaro, Toluca, Tlalnepantla, Virtual y Ciudad de México.

Para la EBC es muy importante la participación en estos procesos de acreditación, ya que estos representan una oportunidad para impulsar acciones de mejora continúa que nos permitan cumplir con nuestra filosofía institucional y calidad educativa, para responder a los retos que la educación superior en México necesita[13].

[1] Solicitud anexa - autoestudio - visitas - dictaminación.  

[2]  “Consigue EBC certificación de FIMPES”, en: Contacto, 3, 16 octubre 2000: 1. 

[3] “Acuerdo número 279 por el que se establecen los trámites y procedimientos relacionados con el reconocimiento de validez oficial de estudios de tipo superior”, Diario Oficial, 10 julio 2000.

[4] “Acuerdo 243” en: Boletín NotiFIMPES, 10 julio 2000: 2.

[5] Existen otras reuniones que se celebran con el objetivo de plantear las líneas estratégicas de la FIMPES, para realizar formulaciones y revisiones sobre los ejes desarrollados por las comisiones y sus comités.

[6] “Se somete la EBC a nuevo proceso de Acreditación ante FIMPES”, en: Ventana EBC, 18, diciembre 2005 – enero 2006: 10. Disponible en: http://museoebc.org/eventos/ventana-ebc-no-18-enero-diciembre-2005-2006-0

[7] “Recibe la EBC Certificado de Excelencia Académica”, en: Ventana EBC, 24, diciembre 2006 – enero 2007: 6 – 7. Disponible en: http://museoebc.org/eventos/ventana-ebc-no-24-diciembre-2006-enero-2007

[8] Registro de excelencia SEP/PSA/2006/017. Disponible en: http://www.fimpes.org.mx/index.php/registro-de-excelencia

[9] “SEP ratifica Excelencia Académica a la EBC”, en: Ventana, 32, abril – mayo 2008: 6 – 7. Disponible en: http://museoebc.org/eventos/ventana-ebc-no-32-abril-mayo-2008

[10] Sánchez Bermúdez, Liliana. “La acreditación de programas académicos” en: Ventana EBC, 63, junio – julio 2013: 24 – 25. Disponible en: http://museoebc.org/eventos/ventana-ebc-no-63-junio-julio-2013

[11] “El prestigio se ve y se lee desde cualquier distancia” en Ventana EBC, 81, junio – julio 2016: 10 – 11. Disponible en: http://museoebc.org/eventos/ventana-ebc-no-81-junio-julio-2016

[13] Sólo el 17% de los jóvenes de entre 25 a 64 años de edad en México había cursado la educación superior en el 2016, la proporción más baja entre los países de la OCDE. Esto es 20 puntos porcentuales abajo del promedio de la OCDE (37%). “Panorama de la educación” Disponible en:  http://www.oecd.org/education/skills-beyond-school/EAG2017CN-Mexico-Span...


*Las siglas que se pronuncian como se escriben, esto es, los acrónimos, se escriben sólo con la inicial mayúscula si se trata de nombres propios y tienen más de cuatro letras: Unicef, Unesco; o con todas sus letras minúsculas, si se trata de nombres comunes: uci, ovni, sida. Fuente: Real Academia Española