Enrique Partida Bush

Por Angela Regina Núñez Alonso

Contador Público Generación 1972

Trabajo es meta. Dinero consecuencia

Hace algún tiempo, el Contador Público Enrique Partida Bush, exalumno de la EBC, nos concedió una entrevista en las instalaciones del Archivo Histórico, en la que compartió con nosotros sus memorias sobre su trayectoria estudiantil y profesional.

Nació en la Ciudad de México el 5 de octubre de 1951. Eligió estudiar en la bancaria por el prestigio de la escuela y porque era una institución bien conocida por su familia, ya que su madre Dolores Bush Tovar era egresada de la carrera de Funcionario Bancario de 1939.

Inició sus estudios en enero de 1967, en aquella época la licenciatura en Contaduría Pública estaba incorporada al Instituto Politécnico Nacional y el plan de estudios comprendía dos años de vocacional y cuatro de superior.

Recordó que al ingresar al primer año de vocacional, su grupo estaba conformado por aproximadamente 80 alumnos y estudiaban en un horario de 7 a 9 de la mañana y de 6 a 9 de la noche. De sus compañeros rememoró especialmente a Fernando Martínez Aguilar, Guadalupe Rivera, Carmen Díaz, Jesús Hoyos, José Guadalupe López Ramírez, Raúl Reyes, Leopoldo Carrillo Velasco, Juan Carlos Morales, Eduardo Cruz Gómez, Héctor Montero, Juan Francisco Ahedo y Lourdes del Ángel. Y de sus profesores a Guillermo Selley Fernández, Alfonso Monsiváis, Oscar Rodríguez Zúñiga, Héctor Trujeque Sosa, Mario Cabrera, Alfonso Ferreira León, Mortimer Bouchot, Eugenio Briz Kanafani, Andrés Cué Vega, José Eladio Rosales, Jorge Martínez Rosas, Ángel Vargas Juárez y Juan Mauricio Grass.

Del director de la institución, Alejandro Prieto, nos dijo que fue un contador brillante, de los primeros contadores públicos de México que hizo mucho por la profesión, un enamorado de la contaduría, además de tener su despacho, siempre le dedicó mucho tiempo a la escuela, tradujo varios libros, participó mucho con actividades del Instituto de la profesión.

Durante su estancia en la EBC, Enrique, fue uno de los mejores alumnos, en tercer año de superior recibió el premio Ruíz Urquiza y Cía. correspondiente a la suma de 1500 pesos que dio el despacho Arthur Andersen, el premio le fue entregado por C.P. Nicolás Urquiza. Al año siguiente, obtuvo nuevamente el primer lugar y recibió una medalla de oro. Al concluir la carrera recibió el broche de mérito de oro que se otorgaba únicamente a los estudiantes que a lo largo de sus estudios no reprobaron ninguna materia.

Enrique Partida comenzó a trabajar desde que estaba en la escuela en 1970 como Auditor Junior en el despacho Pricewaterhouse, después y gracias a sus destacadas aptitudes académicas, Alejandro Prieto le brindó la oportunidad de impartir clases de matemáticas financieras en la bancaria a mediados de 1972. Egresó de la carrera y en 1973 comenzó a laborar en Seguros de México Bancomer, donde desempeño funciones relacionadas con la actuaría.

En 1978 viajó a Filadelfia a estudiar un curso de Administración de Riesgo y Reaseguro y su hermano, Virgilio Partida Bush, lo sustituyó como maestro. Nos comentó que su hermano Julio también fue egresado de la bancaria, de la generación 1983, e impartió clases de Auditoría en la EBC.

Después, en 1979 fue Administrador de Riesgos en Grupo Aurrera. En este puesto su función era Identificar los riesgos puros y buscar la manera de financiar el siniestro, al tiempo que diseñó el programa de seguros y autoseguros.

En 1981 comenzó su maestría en Actuaría en el Centro Interamericano de Estudios de Seguridad Social, de la que se graduó un año después. Continuó trabajando en el medio asegurador en dos despachos de Corredores y consultores de Seguros y Reaseguros y después en Seguros Monterrey Serfín. A principios de la década de los ochenta, combinó esta actividad con las clases que impartió en la ENEP Acatlán.

Hacia 1986, reingresó al Grupo Aurrera como Contralor de Bodega Aurrera, donde tuvo a su cargo los departamentos de Contabilidad General, Planeación Financiera, Administración de Riesgos, Contabilidad de Activo Fijo, Inventarios Físicos y el Área de Servicios Generales de Oficina. Posteriormente, en Superama, fue Director de Finanzas y Administración hasta 1994 cuando Walmart compró grupo Aurrera y decidió independizarse e incursionar en el negocio de la joyería.

Desde 2008 a la fecha se dedica a la investigación y a la docencia, en la UAM Xochimilco.

Para finalizar nuestra charla, nos comentó que haber estudiado en la bancaria le dejó la mejor formación como contador público, además de que, el haber tenido dos excelentes profesores de matemáticas aplicadas, Guillermo Selley Fernández y Óscar Rodríguez Zúñiga, despertó su interés por la Actuaría, que también ha sido parte importante de su práctica profesional y docente.

Cuando le preguntamos por sus valores, respondió que de la EBC aprendió el amor al trabajo y al estudio, así como el firme propósito de ejercer la Contaduría con estricto apego a las normas de ética profesional. Y recordó una de las frases del texto Karma Yoga de Swami Vivekenanda que don Alejandro atesoró y compartió con los estudiantes a lo largo de su vida. La frase resumía la ideología que se inculcaba en aquel entonces y estaba inscrita en los folletos de memoria que se entregaban en las ceremonias de premios anual: Trabajo es meta. Dinero consecuencia.

Para los futuros egresados de la EBC envía este mensaje:

La bancaria siempre se ha esforzado por ofrecer programas de estudio y profesores de excelencia. Aprovechen al máximo las enseñanzas y experiencias de su estancia en nuestra escuela. Todo el tiempo y trabajo que inviertan en su formación, lo van a recuperar con creces cuando tengan que enfrentar la competencia que implica el ejercicio de la profesión.