El viajero alucinado

Por Luz María Ramírez Castillo
El viajero alucinado de Agustín Loera y Chávez | Portadilla | AHEBC | Acervo bibliográfico | 1945
Agustín Loera y Chávez, apasionado viajero | AHEBC | Acervo bibliográfico | 1945
Las hermosas viñetas de Francisco Díaz de León acompañan toda la obra | AHEBC | Acervo bibliográfico | 1945
El colofón de la obra dirigida por Alejandro Prieto y Rafael Loera y Chávez e impresa en los talleres de Editorial Cvltvra | AHEBC | Acervo bibliográfico | 1945
Las hermosas viñetas de Francisco Díaz de León acompañan toda la obra | AHEBC | Acervo bibliográfico | 1945

Un peregrino en el Reino de España

Biblioteca Alejandro Prieto Llorente

Un libro es sinónimo de conocimiento, lleva impreso en sus páginas el alma, el pensamiento, las experiencias, las interrogantes y las esperanzas de la humanidad en determinada época y territorio geográfico. La literatura como arte encuentra su sentido en la palabra escrita y su hogar en un libro.

La literatura, cuenta con un género rico en posibilidades para su autor, se trata, de la crónica de viaje, una forma que por su naturaleza le invita a la observación sincera, abriendo un espacio narrativo para expresarse con libertad y sencillez. Siendo así, el viajero escriba, toma nota y describe el conjunto de paisajes, impresiones y vivencias que van sucediendo en el transcurso del camino, dando testimonio de aquello que le conmueve y que disfruta, confiesa, en gran medida su sentir personal, sus gustos y afinidades por un destino o un grupo humano.

Tener en mis manos el libro de crónica de viajes El viajero alucinado escrito por D. Agustín Loera y Chávez, me invita a pensar en notables ejemplos de escritores que encontraron en la crónica de viaje la forma literaria ideal para desarrollar sus inquietudes intelectuales, ya sea para bien del conocimiento científico, para compartir las costumbres de una nación o para proponer la lectura de los aspectos históricos y culturales de un pueblo.

Viene a mi mente, la pasión extraordinaria del erudito Alejandro von Humboldt, gentil hombre de ciencia y enamorado de la naturaleza, nacido en el Reino de Prusia a finales del siglo XIX, cuya fe y dedicación, como atributos originales en un hombre de estudio, lo condujo a realizar numerosos y largos viajes de exploración, destacando hacia el Reino de la Nueva España en América y en otros países del continente, además, de regiones de Europa y Asia. Entre las obras atesoradas por sus lectores cito Ensayos políticos sobre el Reino de la Nueva España, Cuadros de la naturaleza, Mi viaje por el camino del inca y Del Orinoco al Amazonas. Alejandro von Humboldt alimentó una íntima amistad con dos grandes de la literatura romántica Johann Christoph Friedrich Schiller y Johann Wolfgang von Goethe, juntos, consideraban la contemplación de la naturaleza como fuente de goce estético y como verdadero camino para su comprensión.

Asimismo, me invita a recordar a la Marquesa Calderón de la Barca, dama del siglo XIX cuyo nombre fue Frances Erskine Inglis, nacida en Edimburgo, Escocia, quien al contraer matrimonio con el primer ministro plenipotenciario de España del México independiente D. Ángel Calderón de la Barca, tuvo necesidad de trasladarse junto con su esposo al territorio mexicano. Durante su estancia de tres años, la Marquesa tuvo la iniciativa de comenzar una comunicación epistolar con su familia residente en la ciudad portuaria de Boston en Norteamérica, contando con detalle cada aspecto de su vida en México. Sin omitir detalle, redactó numerosas cartas que con el tiempo ganaron un valor especial, como estampa costumbrista del México del XIX, siendo un importante documento que nos narra hechos, personajes, modas y vida cotidiana. El libro durante dLa vida en México durante los años de estancia en ese país integra 54 cartas y fue editado en Estados Unidos de América.

Cabe citar especialmente notables ejemplos del género de viajes, cuyo lugar en la historia de la literatura universal, los hace un tesoro para numerosos lectores. La Odisea de Homero, las crónicas de conquista Las cartas de relación de Hernán Cortés, La historia verdadera de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo y El libro de las maravillas del mundo de Marco Polo.

El viajero alucinado que se encuentra custodiado en el AHEBC, siendo una crónica de viaje, es el relato de su autor como peregrino y gran admirador de regiones muy apreciadas del Reino de España, en diversos momentos y etapas de su vida, fue escrito por el profesor D. Agustín Loera y Chávez, uno de los grandes pilares intelectuales del México de principios del XX, gran personaje, figura estimada, ser de espíritu inquieto y de pensamiento refinado. Su libro, es un importante documento que se suma a la gran colección de libros de viaje en la memoria de la literatura universal. Se publicó en la ciudad de México por la casa editorial Cvltvra en 1945. Se prepararon dos estilos de edición, una de lujo contando 500 piezas y una austera de 2000 ejemplares. Los dos ejemplares de El viajero alucinado que pertenecen a la Colección Alejandro Prieto de Fondo Antiguo del Archivo Histórico de la EBC (AHEBC) llevan impresos los folios número 5 y 29 del aquel tiraje especial de 500.

La edición que nos ocupa goza de las características de una publicación de lujo. Consideremos, que la edición de lujo hace al libro un objeto especial, delicado y muy apreciado, principalmente por especialistas y bibliófilos. Las particularidades de un libro en dicho formato, pueden ser por ejemplo, contar con el prólogo de la pluma de un autor especialista en el tema o el autor, llevar ilustraciones de un artista apreciado o estampadas en una técnica artística valorada, estar impreso en un papel de máxima calidad y belleza, estar finamente arreglado y protegido con tapas cubiertas en tela o piel, contar con la curiosidad de un estuche diseñado especialmente para su resguardo, y consideremos, un elemento muy importante, el tener el respaldo del prestigio del impresor o casa editorial. Dicho conjunto de detalles, hacen de esta pieza una distinguida obra de arte. El tiraje o número de ejemplares que se imprimen de un libro con dichas características suele ser limitado y con un valor económico mayor a los estándares.

El ejemplar de El viajero alucinado con folio número 5 de la edición original de lujo de 500 ejemplares, posee una belleza singular. Su cubierta, está forrada con tela grabada en flores de color vino, su interior está impreso en papel Litografía, lleva grabados originales del artista mexicano Francisco Díaz de León para las letras capitulares y las viñetas que gozan de estar estampadas a dos tintas con moldes de madera hechos con el principio del arte de la xilografía. El prólogo lo escribe el abogado Alfonso Cravioto ilustre personaje de la administración pública mexicana, quien tuvo a su cargo la responsabilidad de la Secretaría de Educación Pública y la dirección general de Bellas Artes, fundador de la revista Savia Moderna antecedente del Ateneo de la Juventud. En dicho texto introductorio el Sr. Cravioto, destaca muy especialmente el espíritu de

D. Agustín Loera y Chávez, como hombre generoso y entusiasta, que consagró su vida a la elevación de los demás. D. Agustín Loera y Chávez dedica su libro de paisajes españoles, principalmente a tres grandes amigos, al ilustre historiador del arte D. Manuel Toussaint y Ritter, al destacado arqueólogo D. Alfonso Caso Andrade y al periodista Sr. Miguel Lanz Duret, director del rotativo El Universal en el periodo de los 20 a los 40 del siglo XX, quien favoreció la difusión de su trabajo periodístico, con una invitación para publicar una columna en el diario, dos veces por semana . De dicha actividad, nace su interés por la escribir crónica de viaje. Posteriormente, surge la idea de formar una selección de dichas columnas para publicar en un libro El viajero alucinado que narra paisajes y tradiciones de regiones españolas de belleza infinita, Galicia, Salamanca, Sevilla, Granada, Ávila, Toledo, El Escorial, Madrid y finalmente, una conversación con el poeta mexicano, Francisco A. De Icaza. Cada capítulo narra innumerables detalles culturales e históricos de cada región. Podemos destacar las reflexiones sobre la arquitectura románica de la catedral de Santiago de Compostela en Galicia. La notable trascendencia de la Universidad de Salamanca, en un tiempo patrona de la Real y Pontificia Universidad de México donde hicieron estudios las ilustres personas de Luis de Góngora y Argote, Pedro Calderón de la Barca y Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza. De Sevilla, destaca su pasado de tradición Morisca y las fiestas de luto en Semana Santa. De Ávila su arquitectura medieval y la cuna de Santa Teresa. Describe a Toledo como una ciudad de belleza única retratada por el pincel del Greco. Menciona la arquitectura de El Escorial realizada por Juan Bautista de Toledo y finalmente, la belleza de la Puerta del Sol y el vigor cosmopolita de Madrid.

Considero citar la importancia de las ilustraciones que embellecen el libro, grabadas por el artista Francisco Díaz de León nacido en la ciudad de Aguascalientes, cuya historia es rica en detalles de pasión por el dibujo, la pintura, el grabado y la edición de libros. Fue alumno de Saturnino Herrán y contemporáneo del también pintor Gabriel Fernández Ledezma. Díaz de León, fue director de la Escuela al Aire Libre de Tlalpan, director de la Escuela de Artes Plásticas y fundador de la Academia Mexicana de las Artes del Libro. Fue un destacado artista promotor de las artes gráficas, estudió a profundidad y con ahínco las técnicas del grabado. Recientemente se le rindió un Homenaje con una importante exposición multidisciplinaria en el Centro Cultural de Tlatelolco de la Universidad Nacional.

Por sus características de libro antiguo, raro y curioso, El Viajero alucinado de D. Agustín Loera y Chávez ha sido catalogado y clasificado en la Colección Alejandro Prieto del Fondo Antiguo del Archivo Histórico de la EBC. La edición goza de estar al alcance de la comunidad EBC y del público en general para su aprecio y lectura.

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  • Cabe destacar que la amistad entablada por D. Agustín con los intelectuales a quienes dedica su texto trascendió a la historia de la Escuela Bancaria y Comercial, ya que en 1932, cuando la institución se independiza del Banco de México, es el Doctor Manuel Toussaint y Ritter quien diseña su primer logotipo, mientras que el arqueólogo y abogado Alfonso Caso participó no sólo en la cátedra de Organización Jurídica sino también como fundador de la Escuela.
  • www.redescolar.ilce.edu.mx
  • www.aguascalientes.gob.mx
  • www.eluniversal.com.mx