Eduardo Suárez Aránzolo

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías
Firma de don Eduardo Suárez Aranzolo | Fundador de la EBC | Acta Constitutiva de la EBC | AHEBC | Acervo documental | 1932
Eduardo Suárez Aranzolo | Fundador de la EBC | Archivo Fotográfico CEDISPAN
Eduardo Suárez Aranzolo | Fundador de la EBC | Archivo Fotográfico CEDISPAN
Eduardo Suárez Aranzolo | Fundador de la EBC | Archivo Fotográfico CEDISPAN
Sobre profesores de la Escuela Bancaria y Comercial | AHEBC | Acervo documental | 1935
Sobre profesores de la Escuela Bancaria y Comercial | AHEBC | Acervo documental | 1935

Fundador de la EBC

"Era un hombre de gran sencillez, no daba impresión de ser alto funcionario, era un hombre de charla, enamorado de la conversación, encontraba los lados flacos de la gente con quien platicaba y entablaba polémicas. Tenía una memoria de fantasía, sin falla, prodigiosa [...] Uno de los funcionarios públicos de acción más trascendente, honesto, capaz, amigo leal y noble."

Ignacio Chávez


 

Nació en 1894 en Texcoco, Estado de México y murió en 1976 tras haber consolidado un fructífero recorrido como profesor, jurista y diplomático. [1]

 

Antonio Carrillo Flores [2], discípulo y amigo de don Eduardo, apunta que entre los numerosos aportes que dio a México, sin duda, destaca su brillante labor como canciller durante la grave coyuntura política que significó la expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938.

 

Al igual que muchos grandes intelectuales de su tiempo, la vida de Eduardo Suárez Aranzolo inició cuando el Porfiriato comenzaba a desmoronarse. Creció con una mezcla de ideas liberales tradicionales y la joven mirada del discurso revolucionario. Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria y años después ingresaría a Jurisprudencia, donde conoció a otros jóvenes que también destacaron en la historia de nuestro país como Miguel Palacios Macedo, Alfonso Caso y Alberto Vázquez del Mercado. Obtuvo su título profesional en 1917 y posteriormente se doctoró en la UNAM.

 

Desde fechas muy tempranas compaginó responsabilidades en cargos públicos con la vocación magisterial y su amor por el Derecho. Recién egresado, se hizo cargo del Despacho de la Secretaría General de Hidalgo, donde participó en la controversia tras la que se promulgó la Constitución Política del Estado en 1920.[3]

 

Su notorio desempeño como jurista lo llevó a realizar relevantes aportaciones en un México que comenzaba un acelerado desarrollo institucional, fue presidente de la primera Junta de Conciliación y Arbitraje del Distrito Federal, y participó en la redacción de la Ley Orgánica del Banco de México, la Ley Federal del Trabajo y las leyes de Instituciones de Crédito y de Títulos y Operaciones de Crédito. Éstas últimas creadas en agosto de 1932 en compañía de Miguel Palacios Macedo y de Manuel Gómez Morin.


En el ámbito del derecho internacional, participó como abogado de la Comisión de Reclamaciones México-Americana, fue consultor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, representó por primera vez a México en la Sociedad de Naciones en 1932 y defendió los intereses económicos nacionales en el convenio de la plata de la Conferencia Económica de Londres. Sus conocimientos especializados lo llevaron a ocupar el cargo de Presidente de la Comisión Encargada de la Redacción del Código de Comercio dentro de un México que se reconfiguraba en todos los sectores tras la lucha armada y luchaba por una posición en el concierto de naciones.

A partir de 1935, inició su periplo como Secretario de Hacienda durante los gobiernos de Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho, en el que priorizó la capitalización del país a partir de un riguroso programa de inversión público y de la rehabilitación del crédito externo al concluir las negociaciones sobre la vieja deuda, la disputa petrolera y las demandas por daños traídos con la Revolución. En este sentido, la pericia del abogado favoreció la consolidación de la estructura legal del país y coadyuvó a la instrumentación de la política económica mexicana.

Eduardo Suárez también tuvo injerencia como consejero en diversas empresas públicas y privadas como el Banco de México, la Compañía de Luz y Fuerza, Nacional Financiera y Teléfonos de México, donde logró obtener importantes créditos extranjeros. Es en este periodo cuando ocupa la Presidencia del Consejo del Banco Comercial Mexicano y realiza actividades sociales y culturales al integrarse como consejero de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto de Cardiología y el Fondo de Cultura Económica.

A los setenta años, don Eduardo asumió el cargo de embajador de México en Inglaterra. En su gestión promovió un intenso programa de becas entre ambos países y organizó la feria británica en la Ciudad de México. Paralelamente fue designado presidente de la delegación mexicana a la Conferencia Internacional sobre derecho de Tratados celebrada en Viena en 1968 y 1969.

Eduardo Suárez Aránzolo fue uno de los 17 profesores que tras el cierre de la Escuela Bancaria del Banco de México, apoyaron la idea de continuar ofreciendo sus servicios de manera independiente.

Siempre que sus labores como funcionario público lo permitieron, don Eduardo impartió clases de Derecho, especializándose en Derecho Industrial. Como fundador y profesor de la EBC, impartió la cátedra de Organización Jurídica Superior a partir de 1929.




[1]Agradecemos enormemente a Eduardo Suárez González, nieto de don Eduardo Suárez Aranzolo, haber compartido con el Archivo Histórico de la EBC un ejemplar de las memorias de su abuelo, quien fuera uno de los fundadores de la EBC.

Eduardo Suárez, Comentarios y recuerdos (1926-1946), México, Editorial Porrúa, 1977.

[2]Antonio Carrillo Flores, “Presentación”, Íbidem, pp. VII – XVI.

[3]Francisco Suárez Dávila, “Bosquejo biográfico”, Íbidem, 1977, p. LXVII.