Contadores Públicos gen 1938 – 1945

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías

7 AÑOS, 84 meses, 364 semanas, 2,555 días: niñez sonriente, juventud prometedora, albores de madurez: habéis pasado entre nosotros el más bello período de vuestra vida.

Frase con la que Agustín Loera y Chávez, director de la EBC de 1929 a 1961, inició la carta que escribió para los alumnos que concluyeron la carrera de Contador Público en 1945 y que leyó en su cena de graduación en el salón “Champagne” del Ciro´s, el día 23 de noviembre.

En su totalidad, la misiva compone una emotiva descripción de la estancia de los jóvenes estudiantes en la Escuela Bancaria y de los objetivos que desde entonces la institución ha cultivado. La carta fue íntegramente publicada en la revista Crédito de enero de 1946 y hoy nos permite encontrar puntos coincidentes en la vida cotidiana de alumnos y profesores, así como en eventos trascendentales como la conclusión de la carrera. 

Las palabras de don Agustín traslucen el cariño de quién observó los cambios en sus alumnos con el paso del tiempo. Desde que ingresaron como niños a estudiar el Bachillerato Vocacional, programa en el que la bancaria ofrecía los conocimientos técnicos de la contaduría privada junto con disciplina y una formación apoyada en sólidos valores; hasta convertirse en profesionales, contadores públicos, responsables y éticos.   

La generación 1938 – 1945 estudió durante 7 años en la bancaria, tiempo en el que ocurrieron importantes hechos que consolidaron la institución y formaron parte de su memoria: la apertura del Internado y la adquisición del predio de Reforma 202; la emisión del decreto, en el que el Presidente Lázaro Cárdenas otorgó la validez a los programas de estudio y que hoy permite la actualización de sus contenidos; la visita y el reconocimiento de la EBC por parte de Jaime Torres Bodet, Secretario de Educación Pública y Rodulfo Brito Foucher, Rector de la UNAM; y, finalmente, la inauguración de los nuevos y modernos edificios de Reforma que significaron la despedida de las instalaciones ubicadas en el Centro Histórico de la Ciudad de México y el inicio de un nuevo camino para la EBC.

Curiosamente, fue a Raúl Niño Álvarez, estudiante destacado de esa generación, a quien tocó el turno de hablar en representación de sus compañeros. Poco después se integraría al claustro docente de la EBC y compartiría con sus propios alumnos, su experiencia y éxito como contador y, gracias a sus conocimientos y a su calidez y particular forma de impartir clase, sería uno de los profesores más queridos en la historia de la bancaria.

A nombre de la Escuela respondió el Lic. Félix Azuela, quien dio por concluido el XVII año escolar y despidió a los nuevos Contadores.

Hoy, nos acercamos al aniversario 85 de la EBC, que continúa graduando generaciones de especialistas en negocios y, a quienes egresan en este 2013, dedicamos el mensaje, siempre vigente de don Agustín.

…a todos y a cada uno os deseo UN PORVENIR GRANDE  ya que no hay éxito importante sin lucha encarnizada... Que seáis ricos os deseo, pero no sólo materialmente, sino ricos también en ilusiones generosas, en nobles gratitudes, en cordiales amistades, en desprendimientos gentiles, en ensueños de juventud que os acompañen toda la vida…

 

C.P. generación 1938 – 1945: Leonardo Austin, Jorge Bátiz, José Camou, Antonio Castañeda, Margarita Corona, Eduardo Creel Algara, Juan Manuel Díaz, Hubert Ehrli, Alberto Carci-Crespo, Francisco García, Alejando Gómez de Parada, José C. Jiménez, José Muñoz de Cote, Manuel Muñoz Galán, Raúl Niño Álvarez, José Pérez y Pérez, Aurelio Ramos, Francisco Vicke, Raúl Díaz González, Carlos de la Llera, Enrique Quintanilla, Saturnino Carrasco, Antonio Arellano y Fernando Capdevila.

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Agustín,Loera y Chávez,  “7 años”, en Crédito. Revista Comercial y Bancaria bimestral, Vol. V, Núm. 4, Enero de 1946, pp. 29 – 31.