Compromiso Social

Por Agustín Aguilar Tagle

La Escuela Bancaria y Comercial expresa sus principios mediante la formulación afirmativa de su esencia: Somos estudiantes para siempre, somos impulsores de progreso, somos honestos y socialmente responsables.

Hablemos de la tercera aseveración...

Este principio es un binomio de elementos inseparables, a pesar de que la honestidad es una cualidad del individuo, mientras que la responsabilidad es un compromiso que asumen grupos, organizaciones, empresas e instituciones.

  1. Hablar de una “empresa honesta” es usar una frase inexacta. Lo que queremos decir es que estamos ante una empresa conformada por individuos honestos (dueños, socios y colaboradores).
  2. Hablar de un “individuo socialmente responsable” es caer en el equívoco. Lo que queremos decir es que ese individuo es dueño, socio o colaborador de una organización socialmente responsable.
  3. Los individuos no están obligados a ejercer “responsabilidades sociales” (en el sentido administrativo, mercadológico, político y mediático del término), sino a cumplir la ley. Pueden, sin embargo, fortalecer su presencia social con un comportamiento cívico, hecho que facilitará los esfuerzos de las organizaciones para cumplir con sus responsabilidades sociales, que en el caso de la EBC son tres:

a)    Cuidado y preservación del medioambiente

b)    Fortalecimiento de la vida institucional

c)    Educación para el desarrollo

4. ¿Cómo ejerzo este principio en mi vida diaria? Pecaríamos de ingenuos si resumiéramos nuestra respuesta en un “ser bueno”. La bondad nada tiene que ver con la honestidad. Hay seres profundamente bondadosos que son, a la vez, profundamente corruptos. ¡Y no experimentan conflictos de conciencia alguno! La bondad es un asunto de índole moral. La honestidad entra en los terrenos de la ley. Y la ley es dura, pero es la ley. Quien evade impuestos, comete un acto deshonesto, y puede ser, sin embargo, el ser más bondadoso de la Tierra. Quien atenta contra los derechos de autor, comete un acto deshonesto, aunque en estos momentos esté ayudando a una anciana a cruzar la calle. Quien compra piratería participa activamente en un círculo de deshonestidad, aunque argumente que a eso lo obligan los altos precios de los productos originales. Quien “copia y pega” para elaborar un trabajo escolar –y no da fuentes ni créditos- es un ser deshonesto, aunque todos en el salón lo consideren un ser maravilloso.

 5. La honestidad no es una graciosa concesión de los individuos a su sociedad. La honestidad es una obligación moral, política, administrativa, laboral, ética, artística, una obligación insoslayable en todos los órdenes de lo humano.

 6. En cuanto a la responsabilidad social de la EBC, nuestra honestidad individua nos conduce a apoyar sus acciones.

 7.La asunción de responsabilidades sociales por parte de las empresas (entre las que se encuentran las instituciones educativas de régimen privado, como la EBC) es relativamente nueva y aún tiene mucho camino que recorrer para afianzarse como una manera de ser natural y auténtica.

  8. Por nuestra parte, los individuos debemos encontrar puntos de encuentro con las organizaciones para trabajar en temas que nos atañen a todos, como la justicia, la equidad de género y la búsqueda del bienestar general.

La Escuela Bancaria y Comercial basa sus acciones de responsabilidad social en la voluntad de cambio y en la tarea diaria de involucrar a los individuos de su comunidad en los tres ámbitos específicos mencionados en el punto número 3. Y es así como se empalman nuestra misión institucional y nuestra responsabilidad social, con la idea de formar emprendedores sensibles y conscientes y deseosos de construir una sociedad más limpia, más justa y más igualitaria.

La responsabilidad social implica muchas cosas. Hay que tratarla con humildad, sin querer abarcar todo a la vez, sino haciéndolo poco a poco, conociendo bien cada tema abordado, adoptándolo genuinamente, asumiéndolo como un problema de índole familiar. Porque cada acción que emprendemos puede beneficiarnos directa e inmediatamente, pero sobre todo puede apuntalar exitosamente el futuro y las expectativas de un mundo mejor para las próximas generaciones.

*Jefatura de Patrimonio Cultural