Cartas de 1907

Félix Eduardo Parra García

La huelga de Río Blanco

Como podemos apreciar, la historia nos permite estudiar acontecimientos que sucedieron en el pasado, sin embargo muchas veces solamente conocemos narraciones de una pequeña parte de lo que ocurrió. Este texto nace del estudio de los documentos y fotografías del Fondo José Luis Osorio Mondragón que resguarda el Archivo Histórico de la Escuela Bancaria y Comercial.

José Luis Osorio Mondragón –también llamado “el poeta de la geografía”- es uno de los diecisiete fundadores de nuestra Escuela Bancaria y Comercial. En el Fondo creado con su correspondencia, libros, revistas e imágenes, se hacen hallazgos de gran interés que nos permiten comprender y reconstruir la historia desde una perspectiva diferente, desde la mirada de nuestro fundador y de las personas cercanas a él. Hecho que posibilita diferentes lecturas de México a principios del siglo XX.

José Luis estudió Ingeniería en construcción en el Colegio Militar en la Ciudad de México y sostenía comunicación con sus padres, especialmente con su madre María de la Luz de Osorio, a través de cartas. Dentro de su correspondencia, hallamos un documento interesante que nos lleva al día 15 del mes de enero de 1907. En él, José Luis responde a su mamá una carta agradeciéndo la narración de lo sucedido unos días antes. Escribe que al leerlo un par de veces pudo imaginarse las ansiedades que ella sintió al estar asomada a los balcones contemplando la destrucción paulatina de las cosas por la ayuda del fuego; y que tan sólo una lectura le bastó para entender los estremecimientos de horror que recorrieron su cuerpo. De igual manera, un par de leídas al documento nos fueron suficientes para que nacieran las ganas de conocer en detalle qué fue lo que aconteció.

Tras investigar la biografía de José Luis y leer otros documentos que integran el Fondo, se encontró la carta que la mamá de José Luis, María de la Luz, envió a su hijo el 9 de enero de 1907, carta donde nos platica lo que ella vivó un par de días antes y que se convierte en pieza clave de esta historia.

El 7 de enero de 1907, doña María de la Luz tuvo que mantenerse tranquila a pesar del gran alboroto que ocurría en las calles. Después de juntar sus “valores” -como ella les decía- y ver cómo la tienda de Río Blanco se quemaba, decidieron partir rumbo a Orizaba pero era tal el barullo que había que ni si quiera pudieron abordar el tren y fue imposible salir de ahí, por lo que regresaron y se pusieron a resguardo. Desde su refugio, María de la Luz pudo observar cómo la gente huía y corría por las calles, cómo el Coronel de un batallón órdenaba a sus soldados para que se formaran y construyeran una trinchera con tablas y un coche eléctrico.

En su carta, la Sra. Osorio pide también a José Luis que le escriba a don Víctor, ya que su tienda ardió durante toda esa noche: una noche de juicio final. El documento cierra con la siguientes palabras: “Anoche y hoy han fusilado a mucha gente unos dentro de la fábrica, otros frente a la tienda y otros en los lavaderos de por la estación.”

Hoy en día, conocemos ese suceso como la Huelga de Río Blanco, uno de los antecedentes de la Revolución Mexicana. Hecho ocurrido por que cada vez eran más los obreros que pedían jornadas laborales justas, mejores salarios, un trato equitativo para trabajadores mexicanos como el que recibían los extranjeros, entre otras demandas. Frente a esto, los patrones de la fábrica textil de Río Blanco realizaron un paro patronal el 24 de diciembre de 1906 para evitar que se sumaran más obreros a ésta idea de mejorar. Fueron semanas difíciles para los obreros, ya que no podían trabajar ni llevar sustento a sus familias, por lo que decidieron recurrir al presidente Porfirio Díaz para solicitar que se reanudaran las actividades de producción y que se otorgaran mejoras en sus condiciones laborales. Porfirio Díaz ordenó restablecer la operación de la fábrica el 7 de enero de 1907 pero no accedió las mejoras que los obreros exigían e incluso atentó con la libertad de los huelguistas. Inconformes los obreros, que en suma se aproximaban a los 2000 trabajadores, esa misma tarde del 7 de enero emplazaron una huelga afuera de la fábrica; de igual manera causaron estragos en la calle al cortar la electricidad, paralizar los trenes, sabotear casas de ricos y quemar tiendas de raya de la zona. En respuesta, el gobierno mandó al 13° batallón. Sus soldados dispararon contra la multitud causando cientos de muertes entre hombres, mujeres e inclusive niños.

Junto a las cartas de María de la Luz y José Luis, se encuentran el en Fondo una fotografía de la fábrica textil en la que se aprecia la entrada principal, lugar donde los trabajadores se reunieron para iniciar la huelga, y otra de la tienda de raya de don Víctor, tomada justamente un año antes de que la huelga tuviera lugar y el establecimiento fuera quemado. Los documentos e imágenes del Fondo se revelan como testigos de la historia de nuestro país desde la mirada de la familia Osorio Mondragón.

En el Archivo Histórico de la EBC se encuentran cientos de historias y anécdotas guardadas, listas para ser descubiertas. Las imágenes y documentos que forman parte de este fragmente de la historia de México, fueron donadas al Fondo José Luis Osorio Mondragón por su sobrino nieto, Agustín Aguilar Tagle, en representación de su familia.