Benjamín Cruz Rodríguez

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías
Diploma de Contador Privado de José Cruz Ortiz | 21 de octubre de 1946 | Documento donado por Benjamín Cruz Rodríguez | Amigo del Museo | 1946
Credencial de estudiante de Margarita E. Cruz Cruz | 17 de enero de 1966 |  Documento donado por Benjamín Cruz Rodríguez | Amigo del Museo | 1966
En 1978, año en que Benjamín Cruz ingresó a la bancaria, ocurría el VII Festival de Arte y Cultura |  Ventana estudiantil, México, D.F., agosto de 1978 | AHEBC | Acervo hemerográfico |  1978
Benjamín Cruz concluyó sus materias en 1982, mismo año en que nacía el Bachillerato EBC | Ventana estudiantil, México, D.F., agosto de 1982 | AHEBC | Acervo hemerográfico | 1982

Contador Público

Generación 1978 - 1982

Una de las características que la EBC ha tenido desde su fundación en 1929 es su prestigio que es construido y ejercido por los integrantes de cada generación que semestralmente egresa de sus aulas. De igual forma, este prestigio se cristaliza en la recomendación para que amigos y parientes estudien una carrera de negocios en su alma mater.

Benjamín Cruz nos compartió su caso y el de su familia, ya que casi todos sus integrantes estudiaron en la EBC, desde su padre, quien terminó sus estudios en 1946 hasta su hija que actualmente cursa Licenciatura en Administración.

El C.P. Cruz inició su plática comentándonos que la EBC tiene un lugar especial en su vida y que la recuerda con cariño pero sobre todo con agradecimiento.

Benjamín comenzó a trabajar en un banco a los 17 años con apoyo de su padre y desde entonces le gustaron los números. Estudió algunos años Ingeniería en el Poli pero tuvo que dejarla debido a las nuevas necesidades que contrajo tras su matrimonio en 1977, por lo que cambió a cursos de Contabilidad y, a pesar de que no le gustaba mucho, gracias a ella, logró salir adelante.

Durante sus años en Banamex obtuvo una beca y decidió estudiar la carrera en la EBC, gracias a la recomendación que le hizo su padre, el CP José Cruz Ortiz, quien era egresado de la Institución, en la que también había llevado cursos de actualización y especialización. En este punto de la narración se detuvo y nos comentó que su padre trabajó en Cierres IDEAL México y en Impulsora Automotriz.

Continuó diciendo que la vida lo llevó a la Contabilidad y que ésta lo ha sostenido siempre. A pesar de que no fue sencillo titularse, ya que lo hizo años después de concluir la carrera, los cursos que tomó le fueron de gran utilidad. Recuerda con cariño a los profesores José Aviña, Alfonso Rubio, Miguel Gussynié y Ananías Molina, con quienes entabló una cordial relación.

De sus años de estudiante comenta que era muy inquieto y que le gustaba el “relajo”, a pesar de que la escuela tenía estrictas normas y los profesores eran muy exigentes –e inmediatamente nombra a Ignacio Carrillo Zalce y a Jesús Romero Said.

Benjamín Cruz quiso mucho a su escuela, mientras estudiaba nació su hija. En las mañanas trabajaba y por las tardes asistía a clases. Su hermana Margarita también estudió en la EBC.

Cuando le preguntamos cómo era la Ciudad de México cuando estudiaba nos regaló la imagen de una Reforma adoquinada, siempre en reparación, con sus bancas de piedra, aunque con menos tráfico. Nos comentó que aún era posible estacionarse sobre la lateral. Recordó las tardes en el Boulevar, el bar al que acudían terminando clases, las canciones de la época final de los Beatles y “la música que se escucha ahora en Radio Universal”.

Para él el Seminario de Titulación representó la gran oportunidad de titularse. Al ser extemporáneo no fue sencillo, estudiaba con alumnos más jóvenes que él, no estaban ya sus amigos y debía actualizarse. Nos comparte que tras una entrevista con el profesor Alfonso Rubio comprendió que debía capitalizar su experiencia en la banca y decidió “sentirse joven nuevamente”. Logró compartir con sus compañeros sus conocimientos, explicaba la práctica y ellos le ayudaban con la teórica.

Para terminar, el C.P. Cruz dejó este mensaje para compartir con la comunidad EBC la siguiente reflexión a partir de un versículo que leyó el día de su graduación:

“Instruye al niño en su camino y aún cuando fuere grande no se apartará de él”. Proverbios 22:6

“Nunca olvidaré mi querida escuela y con mucho orgullo porto su camiseta”.