Básicos CAS Nutrición

Teresa Cecilia Sandoval Macías

La experiencia en El Cardonalito

Desde la incorporación de la Escuela Bancaria y Comercial a la Organización del Bachillerato Internacional (OBI) el 29 de junio de 1989, promovida por personajes entusiastas y profundamente interesados por la educación como don Leonardo Mayer Norwald, se iniciaron diferentes proyectos para construir con los alumnos un significativo programa CAS.

¿Cuál es el significado de las siglas CAS? Creatividad. Acción. Servicio.

CAS es uno de los componentes fundamentales para la obtención del Diploma que la OBI otorga. El programa CAS pretende constituir un equilibro entre el exhaustivo programa académico del Diploma y las diversas experiencias fuera del aula que los estudiantes viven a lo largo de los años que dura el bachillerato.

Creatividad se interpreta en un sentido amplio, a fin de incluir una gran variedad de actividades artísticas, así como la creatividad demostrada por los alumnos en el diseño e implementación de proyectos de servicio. Acción incluye la participación en deportes de forma individual y en equipo pero también en expediciones y en proyectos a nivel local e internacional. Servicio comprende actividades dedicadas al bienestar comunitario. [1]

Cada colegio afiliado a la OBI asigna a un coordinador CAS que acompañe a los estudiantes en sus proyectos y que supervise la constante autoevaluación individual –elemento indispensable- de las diferentes actividades del programa.

En el caso de la EBC, se llevaron a cabo diferentes programas pero fue en 1998 –cuando se consolidó la Coordinación General de Extensión Universitaria (EXU)- que nació la Coordinación CAS y se fundaron diversos proyectos que continuaron vigentes hasta la conclusión de los estudios de la última generación del Bachillerato en 2013.

Básicos CAS Nutrición fue uno de los talleres que involucró a más estudiantes y profesores del Bachillerato de la EBC y que incluso promovió la creación del programa de servicio social y titulación Eduquémonos educando que actualmente, 2014, ocurre en los diferentes campi de la institución.

Básicos CAS Nutrición fue el programa de Fundación Porvenir, el Hospital Infantil de México y el DIF al que la EBC se sumó con el propósito de combatir la desnutrición materno-infantil de los grupos indígenas en México.

El Hospital Infantil, con apoyo de la UNICEF, desarrolló un complemento alimenticio con productos de la canasta básica mexicana para niños en estado de desnutrición durante los primeros años de vida. La sencilla fórmula consiste en harina de maíz, azúcar, leche en polvo, aceite vegetal y agua para lograr una papilla que apoye el desarrollo infantil. El objetivo inicia con generar conciencia en las madres de la importancia de alimentar a los niños de cero a cinco años de edad con esta papilla tres veces al día.

A finales de 1998, la EBC a través de la Coordinación CAS adoptó a la comunidad otomí El cardonalito en el Municipio de El Cardonal en el Estado de Hidalgo y comenzó a visitarlo bimestralmente a partir del 27 de mayo de 1999 para entregar los ingredientes de la papilla, medir y pesar a los infantes candidatos a recibir el suplemento así como llevar un registro de su progreso, capacitar a las madres de familia en la preparación de la papilla e impartir pláticas sobre higiene y salud entre los integrantes de la comunidad. [2]

Para los alumnos participantes en CAS Nutrición, el taller significó una experiencia de gran aprendizaje que involucró cuestiones técnicas y metodológicas pero también el servicio comunitario y la sensibilización ante las diferencias con el otro.

Los jóvenes de CAS Nutrición recibieron capacitación de nutriólogos expertos, realizaron colectas en especie de los ingredientes de la papilla, los separaron y elaboraron las despensas (producto suficiente para dos meses) para entregar por niño a las madres de familia y se prepararon para la visita a la comunidad: mientras algunos pesaban, medían y registraban a los niños, otros administraban las despensas, algunos más capacitaban a las señoras y, finalmente, otro grupo jugaba con quienes habían terminado ya el proceso.

En algunas visitas se entregaron también otros productos como atún, cereales, ropa, cobertores que eran colectados por los estudiantes de bachillerato. Los resultados en El cardonalito fueron excepcionalmente buenos, se logró erradicar la desnutrición infantil y la comunidad fue dada de alta en un par de años.

La siguiente comunidad adoptada por la institución era mucho más grande, se ubicaba en el Estado de México y era conocida como El espinal. Con ella la EBC trabajo de 2003 a 2010 aproximadamente.

Las actividades y los viajes primero a El cardonalito y después a El espinal y las diferentes comunidades atendidas por el programa Eduquémonos educando fueron coordinadas por Mario René Zepeda Hurtado, quien estuvo al frente de los talleres CAS de 1999 a 2011.

Cerramos esta nota con un texto escrito en 2001 por Esdras S. Campos, estudiante de bachillerato y vocero de la EBC frente a Fundación Porvenir:

“Desde hace dos años y medio, que voy a El cardonalito, en cada viaje aprendo cosas nuevas, veo a otros abrir su corazón y sus más íntimos sentimientos a otras personas. En este tiempo, El cardonalito y su gente nos han dado más de lo que nosotros hemos sido capaces de llevarles. Esta última vez no nos dieron enseñanza, sino una reflexión: ‘Sólo usted y el joven (René Zepeda, Coordinador de CAS) son los únicos que regresan.’ Por un momento, todo se detuvo.

Habíamos alcanzado una de nuestras metas: en el instante más inesperado, en una de las tantas pláticas donde se les enseña a las mamás cómo preparar la papilla, sucedió lo menos pensado. Le expliqué a la señora todo el trabajo que se hace en la EBC, desde lacoordinación, hasta aquellos jóvenes que la noche anterior a nuestra llegada, pensaron que lo que hacíamos en CAS era una buena idea y decidieron participar en el programa.

Al fin nos hemos ganado su confianza; no somos más el partido político o la institución que tan sólo va a tirarles limosna. Nos han aceptado, gracias a que cada persona que asiste, lo hace dando sus sentimientos y entregando un poco de su vida a este lugar.

En estos años, hemos ido y venido, con lluvias, el polvo del camino, con el frío y el calor. De ida, algunos coordinamos el viaje, otros ríen, otros duermen, otros perdidos en el paisaje, pero todos llenos de ese sentimiento que nos cuestiona ¿qué sucederá hoy? El regreso no es muy diferente a la ida, lo que hace esta diferencia es la compasión que llena nuestro ser, lo aprendido y visto en unas cuantas horas, aunado al queso, pastes, helado y una nueva sonrisa en cada uno de nosotros.

El crepúsculo, la carretera y la radio son nuestros únicos testigos de este gran viaje, al cual todos vamos pero que ya no regresamos, porque al regresar todo es diferente, algo ha cambiado ahí dentro, ya no somos los mismos.” [3]

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  1. La página sobre los componentes obligatorios del tronco común del Programa Diploma de la OBI http://www.ibo.org/es/diploma/curriculum/core/cas/
  2. “México tiene lugares olvidados como el Valle del Mezquital” en Ventana EBC. Informativo cultural de la EBC, año 8, número 47, abril de 2000, p. 25
  3. Ventana EBC. Informativo cultural de la EBC, año 9, número 54, junio-agosto de 2001, p. 30