Arquitectura de la EBC Campus Dinamarca

Por Angela Regina Núñez Alonso
Campus Dinamarca AHEBC | Acervo fotográfico | 2011
Planta del Sótano Campus Dinamarca | AHEBC | Acervo documental | ca. 2009
Vista de la "playa" Campus Dinamarca | AHEBC | Acervo fotográfico |  2011
Escuela de Graduados | Dinamarca no. 32, Col. Juárez | AHEBC | Acervo fotográfico | 2009

Campus Dinamarca

Ubicado dentro del circuito de la Colonia Juárez el Campus Dinamarca o Escuela de Graduados fue edificado entre 2002 y 2003 en la calle de Dinamarca no. 32, esquina con Hamburgo, una zona que posee un sistema de comunicación accesible. 

Los criterios para la elección del terreno fueron: infraestructura vial, de servicios y aspectos topográficos. Con 4,448 metros cuadrados de construcción, la estructura del edificio está organizada en cinco pisos sobre el nivel de banqueta y uno adicional abajo. 

El objetivo principal fue crear un espacio eficiente acorde a las necesidades de la operatividad de los programas de Posgrado de la Escuela.

El despacho que realizó el proyecto fue Sánchez Arquitectos y Asociados / Luis Sánchez Renero, Félix Sánchez Aguilar, Gustavo López Padilla, Fernando Mota Fernández, Raúl González Martínez. Colaborador del Proyecto Arquitectónico Tomás Moreiras Barrera, Joel Damián Villa, Ignacio Sánchez y Béjar. Proyecto de Cálculo Estructural Colinas del Buen Proyecto de Instalaciones Hidráulicas, Sanitarias y Elétricas AKF México S. De R.L.

El seguimiento del desarrollo estuvo a cargo del arquitecto de la EBC José Luis Sánchez. El programa contemplo 22 aulas de capacitación, 6 salones con isóptica, auditorio con capacidad para 300 personas, tres salas de cómputo académico, área administrativa, la cafetería y una biblioteca especializada.

La firma integró en el diseño del edificio materiales en su apariencia natural, experimentó con duelas, pedacitos de madera de la cimbra, que quedaron marcados en los muros, una forma de expresión contemporánea en el uso de los materiales, permitiéndoles hablar por sí mismos. 


“El edificio de Dinamarca es una esquina, y lo que el despacho propuso fue hacerlo eficiente, generando un bloque de circulaciones verticales y escaleras centralizadas, dándole prioridad a los salones, persiguiendo la búsqueda de luz natural y ventilación. Al ser un edificio tan pequeño se genera la gran cristalera que da a la calle de Hamburgo y lo que ganas es, entonces, virtualmente meter la calle, meter la ciudad al patio, no tienes un límite visual franco cuando estás en ese espacio. De los diferentes niveles, desde los corredores que dan a ese patio, puedes ver perfectamente los árboles que están sembrados en la banqueta de Hamburgo, parecen parte del patio, hay una consecución. El espacio fluye entre lo que es la ciudad y el entorno interior del edificio, esa es su gran ventaja, pareciera que el edificio es más grande de lo que es, no siendo así, el patio es muy chiquito, sin embargo la sensación que se tiene dentro de el es muy agradable; 33 metros de frente de los dos lados”.[1]

“Una secuencia de patios sirvió para dar orden a la composición general. Hacia un amplio patio de acceso cubierto, con cinco alturas y que opera como distribuidor general, se localizaron los salones y la cafetería; en tanto que otro patio de menor escala es el que ordenó la comunicación y vivencias del auditorio, un salón de usos múltiples y la biblioteca”.[2]

“El conjunto de texturas resultantes es destacado por la luz y la sombra en un perpetuo juego de claros y oscuros, ocasionado por las grandes entradas de luz, que muchas veces son matizadas por louvers”.[3]

“Para la estructura se combinaron materiales como el concreto aparente con elementos metálicos, cuya estricta disposición forma parte del ordenamiento racional de todos y cada uno de los elementos del programa arquitectónico.

En las fachadas se optó por determinar una imagen urbana discreta pero con carácter, lo que se logró con un muro alto terminado en concreto con duela aparente y una gran persiana de aluminio que mira hacia la fachada principal, protegiendo los salones que dan hacia la calle con incidencia del sol poniente. Fue de suma importancia la inducción de ventilación cruzada, con el fin de mantener los lugares frescos y evitar el aire acondicionado. Solo en espacios específicos como el auditorio, la biblioteca o las salas de cómputo se colocaron equipos de enfriamiento.

Como resultado de requerimientos acústicos fueron incorporados al diseño el uso de madera en algunas superficies importantes de muros e instalado un monumental biombo en el patio principal”.[4]

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Campus Dinamarca en la mirada de Sánchez Arquitectos y Asociados:

  1. Historia oral, Entrevista con el Arquitecto José Luis Sánchez, realizada por Angela Regina Núñez Alonso el 10 marzo 2012.
  2. Sánchez Arquitectos y Asociados, Escuela Bancaria y Comercial, Hamburgo, México, D.F. 2003. México, Sánchez Arquitectos y Asociados, 2006: 147
  3. Sánchez Arquitectos y Asociados, La naturaleza de los materiales. México, Sánchez Arquitectos y Asociados, 2006: 135.
  4. Op. Cit., Sánchez Arquitectos y Asociados, Escuela Bancaria y Comercial, 2006: 148-149.