Alfonso Reyes Ochoa

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías
Alfonso Reyes. Amigo de la EBC | biografíasyvidas.com
Una Carta de Dn. Alfonso Reyes | Jubileo de Plata de la EBC 1954 | Revista Crédito, México D.F., Vol. XIII, No. 5, Marzo de 1954 | AHEBC | Acervo hemerográfico | 1954
Una Carta de Dn. Alfonso Reyes | Jubileo de Plata de la EBC 1954 | Revista Crédito, México D.F., Vol. XIII, No. 5, Marzo de 1954 | AHEBC | Acervo hemerográfico | 1954
Una Carta de Dn. Alfonso Reyes | Jubileo de Plata de la EBC 1954 | Revista Crédito, México D.F., Vol. XIII, No. 5, Marzo de 1954 | AHEBC | Acervo hemerográfico | 1954
Una Carta de Dn. Alfonso Reyes | Jubileo de Plata de la EBC 1954 | Revista Crédito, México D.F., Vol. XIII, No. 5, Marzo de 1954 | AHEBC | Acervo hemerográfico | 1954

(1889 – 1959)

…Creía hasta hoy que lo mejor que se puede hacer en materia de educación es dar un buen ejemplo… Pensé que las únicas leyes deben ser la seriedad del trabajo, la sinceridad frente a sí mismo (no confundirla con la mala educación para con los demás), y –digan lo que quieran las modas- una secreta, pudorosa, incesante preocupación del bien, en lo público y en lo privado… En suma: deje cada uno vivir al otro y, por su parte, procure hacer bien lo que tiene entre manos.

Intelectual regiomontano fundamental para la vida cultural de nuestro país, participó en ella como diplomático, escritor y poeta. Fue hijo del General Bernardo Reyes, destacado militar, gobernador de Nuevo León durante el Porfiriato y principal opositor al grupo de los “científicos”.

Alfonso Reyes estudió las primeras letras en el Liceo Francés de México en Monterrey, posteriormente en el Colegio Civil también en Nuevo León; ya en la Ciudad de México cursó los programas de la Escuela Nacional Preparatoria y la Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde obtuvo su título de abogado en 1913.

Junto con otros jóvenes, reaccionó ante la ideología positivista que imperaba en la época porfirista con reflexiones y fuertes críticas construidas desde la literatura y la filosofía; bajo la égida del modernismo crearon la Sociedad de Conferencias y Conciertos en 1907 e iniciaron una importante labor de difusión cultural. Años después cambiaron su nombre por el de Ateneo de la Juventud desde donde Antonio Caso, Pedro Henriquez Ureña, José Vasconcelos y Alfonso Reyes, junto con otros jóvenes intelectuales estudiaron importantes a importantes filósofos y pensadores de todos los tiempos como Federico Nietzche, Gilberto K. Chesterton y Bernard Shaw.

El Ateneo de México, como también se le conocería sesionó hasta 1914 y provocó una significativa revolución cultural e intelectual en el país.

Para 1910 publicó su texto Cuestiones Estéticas que llamó la atención de la crítica europea a pesar de su juventud. El inicio de la lucha armada trajo drásticos cambios a la familia Reyes Ochoa, sin embargo Alfonso continuó con su carrera y ocupó la Secretaría de la Escuela Nacional de Altos Estudios donde fundó la cátedra de Historia de la Lengua y Literatura Españolas.

Por esos años, su padre, el general Bernardo Reyes, participó en la rebelión contra el presidente Francisco I. Madero y, envuelto en el golpe conocido como la decena trágica murió iniciado el combate frente a las puertas de Palacio Nacional el 9 de febrero de 1913; al año siguiente Alfonso inició su exilio y participó como integrante de la Legación mexicana en Francia.

En Madrid se incorporó al Centro de Estudios Históricos y escribió Visión de Anahuac, que se publicaría hasta 1917. Su carrera diplomática continuó en España al formar parte de la legación diplomática en 1920 y en diferentes países como Argentina y Brasil hasta 1939, que regresó a México tras haber escrito, entre otras obras Cuestiones gongorinas, Simpatías y diferencias, Homilía por la cultura y Capítulos de literatura española. Colaboró en la Revista de Filología Española, en la Revue Hispanique y en la Revista de Occidente.

Realizó importantes estudios sobre literatura clásica y española, así como de estética que han quedado plasmados en sus textos Cuestiones estéticas, Discurso por Virgilio y Letras de la Nueva España. Su genio ha sido reconocido por maestros como Jorge Luis Borges quien lo describió como “el mejor prosista de habla hispana de todos los tiempos” y por destacados intelectuales que lo consideran la pieza vital del pensamiento mexicano moderno.

Tradujo autores capitales para las letras y la filosofía como Chéjov, Sterne y Groussac. En la dimensión creativa su poesía combina el formalismo con la profundidad y belleza de sus ideas, ejemplo de ello son Pausa, Otra vozCantata en la tumba de Federico García Lorca. Impulsó la edición de autores clásicos de habla hispana como Lope de Vega, Quevedo y Ruiz de Alarcón entre muchos otros, de igual forma escribió numerosos ensayos, participó con diversos artículos periodísticos reflexionando sobre cuestiones nacionales y escribió cuentos y piezas teatrales.

Colaboró en la fundación de reconocidas instituciones como el Colegio Nacional en 1943, la Casa de España en México, que se transformaría en El Colegio de México y el Instituto Francés de América Latina (IFAL) . Su trayectoria lo llevó a ser Director de la Academia Mexicana de la Lengua de 1957 a 1959.

Obtuvo diferentes premios como el Nacional de Literatura en México en 1954 y fue propuesto para al premio Nobel de literatura a pesar de que, como escriben algunos historiadores, no se consiguió debido al clima político que el país atravesaba a mediados del siglo XX. Doctor honoris causa por la Universidad Sorbona de Paris y de Berkeley en California.

De afecciones cardiacas Alfonso Reyes muere en 1959. El presidente Adolfo López Mateos decretó la fecha día de luto nacional. Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres.

Amigo de la Escuela Bancaria y Comercial, Don Alfonso Reyes envió una carta de felicitación a Don Agustín Loera y Chávez por el Aniversario de Plata de la Institución en 1954.