Alberto Escobedo y Escobedo

Por Angela Regina Núñez Alonso

Contador Público

Generación 1952 - 1956

Alberto Escobedo y Escobedo es egresado de la generación de contadores públicos 1952 – 1956, ingresó a la Bancaria cuando contaba con 16 años gracias a la recomendación de Rafel Morfín, quien en esa época tenía a su cargo la Escuela de Cursos por Correspondencia.

El contador recordó que su primer salón fue el 10D en el que había aproximadamente cincuenta compañeros. Comentó que tuvo la fortuna de cursar la materia de Principios de Contabilidad con el profesor Alejandro Prieto, a quien admiraba y consideraba un hombre con una gran personalidad. También recordó con mucho aprecio a los profesores José Jiménez Solera, Raúl Niño Álvarez -que le dio Documentación y Prácticas Comerciales-, a Gustavo Sandoval -quien impartía Legislación Fiscal-, Rosendo Millán y Javier García Malo -de Cálculos Mercantiles.

De sus anécdotas como estudiante compartió que era muy amigo de Mario Rodríguez de la Vega, Francisco Beltrán, Jorge Toral, Luís Leñero, Roberto Rodríguez y Humberto Martínez y que en la escuela los apodaban “La Liga de la Decencia”. Con ellos compartía el gusto por la música y la literatura, y en vacaciones organizaban reuniones para escuchar discos y platicar sobre diversos compositores. Su compañero Luis Leñero era hermano del novelista Vicente Leñero y platicaban sobre libros y autores. De ahí surgió su gusto por la poesía.

En el tercer año de la carrera concertó una entrevista laboral con Óscar García del Despacho de Prieto Ruíz de Velasco, que en aquella época se encontraba cerca de la glorieta a Colón en Paseo de la Reforma. Fue aceptado como colaborador en el área de auditoría y tuvo como jefe a José Jiménez Solera. Estuvo en la firma alrededor de dos años, posteriormente trabajó como contador con Mario Rodíguez de la Vega, Juan Guillermo Mc Dowell Vázquez y José Manuel Pintado, que entre 1962 y 1964 fue presidente del Colegio de Contadores.

Alberto Escobedo también tuvo la oportunidad de ser docente de su alma máter por cinco años donde impartió las materias de Documentación y Prácticas Comerciales, Contabilidad de Sociedades y Principios de Contabilidad.

El contador nos comentó que fue contralor general en un grupo empresarial dedicado al desarrollo inmobiliario y farmacéutico, y que después trabajó por 35 años de manera independiente.

Alberto también ha escrito tres libros de poesía, el último titulado Libro Mayor que es una recopilación de sus poemas de 2009 a 2012. “La historia de este título, tuvo una primera versión y pretendió llamarse Enseres Menores. El buen amigo Armando Oviedo, escritor, poeta, promotor y comentarista cultural editó un libro llamado En Seres Menores. Este título que sólo lo separaba de la igualdad del primero, un espacio, quedó resuelto por la amable y gentil observación de Armando: asígnale un título de los libros de cuentas, que usan los contadores. De ahí surgió el Libro Mayor.

Para finalizar el contador nos dijo que se siente orgulloso de su profesión y de haber cursado sus estudios en la Escuela Bancaria y Comercial donde adquirió grandes valores y conceptos que al aplicarlos a lo largo de su vida aplicarlos le ha dado mucho, como la exigencia en la puntualidad en todo, en la entrega en el trabajo, el manejo ético del dinero y de los negocios.