La actividad profesional de los alumnos de la EBC en la Cd. de México Sus primeros 20 años

Por Angela Regina Núñez Alonso
Luis Latapí, F.B. | Crédito, México, D.F., julio de 1942 | 1942
La sección "En la ruta del éxito" en la Revista Crédito de la EBC | Crédito, México, D.F., julio de 1942 | 1942
Arnoldo Baeza y Aceves | Crédito, México, D.F., marzo de 1942 | 1942
La sección "En la ruta del éxito" en la Revista Crédito de la EBC | Crédito, México, D.F., marzo de 1942 | 1942
Recomendación laboral para alumno EBC a Manuel Gómez Morin | Archivo Histórico Manuel Gómez Morin | 1935
Carmen Franco recibe la máquina Remington el 23 de diciembre de 1942 en la Entrega de Premios y Reconocimientos | AHEBC | Acervo fotográfico | 1942

En la primera mitad del siglo XX México tendió a un creciente desarrollo de la economía y de la industrialización, lo que concentró a la población en las áreas urbanas y requirió de personas especializadas que respondieran a las necesidades de las organizaciones públicas y privadas.

Está tarea de especialización estuvo a cargo de las diversas instituciones educativas, el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Nacional y las Escuelas Privadas. El caso de la Escuela Bancaria y Comercial es muy particular ya que desde sus orígenes su enseñanza estuvo destinada a los empleados del Banco de México, S.A. Conforme la economía se fue desarrollando y los negocios se diversificaron la escuela comenzó a ofrecer nuevas carreras. Para 1939 contaba con las profesiones de Contador Privado, Secretario Taquígrafo, Contador Público y Funcionario Bancario. [1]

Desde su inicio la EBC se caracterizó por poseer horarios flexibles que permitían a los estudiantes trabajar y estudiar. En ese entonces la decisión familiar influía decisivamente en la mayoría de los casos la elección de carrera y la inserción laboral estaba determinada por condiciones económicas, políticas y sociales. Crédito, la revista bimestral de la Escuela Bancaria y Comercial nos informa sobre la necesidad del la figura del contador en nuestro país y de la importancia que tenía en los negocios y en la industria. [2]

En su sección "La Ruta del éxito", redactada por don Agustín Loera y Chávez, director de la institución, da cuenta de la trayectoria profesional de algunos de los estudiantes de la EBC como Antonio Toussaint, Arnoldo Baeza y Aceves, Víctor M. Cruz, Luis Latapí y Héctor Álvarez Castillo.

Antonio Toussaint inició sus estudios de Funcionario Bancario en la Escuela Bancaria en 1929 y meses después ingresó al Banco de México como Ayudante de Estadística; posteriormente ascendió al puesto de Jefe de Departamento de Estadística y a Sub-Jefe del Departamento de Estudios Económicos. De 1935 a 1942 ocupó los cargos de Gerente del Crédito Popular, Jefe del Departamento de Crédito del Banco Nacional Obrero de Fomento Industrial y Encargado de la Gerencia, Contador General del Banco Fiduciario de México, S.A. y Gerente. [3]

Arnoldo Baeza y Aceves obtuvo al inició de sus estudios en la bancaria el puesto de Contador en la liquidación de la librería Selfa y en 1939 fue nombrado Gerente del Servicio Cornejo, S.A. [4]

Víctor M. Cruz ingresó como empleado del Banco Comercial Mexicano, S.A. en 1938, y fue ascendido a los puestos de Funcionario, Auxiliar de Gerencia, Jefe de Cartera y Crédito. También se desarrolló como Comisario de las negociaciones El Sol, S.A., Compañía de Seguros, Fraccionamientos y Construcciones, S.A. y como Consejero de la Pasteurizadora de Chihuahua, S.A. [5]

Luis Latapí inició su carrera Bancaria en 1921 en el Banco Nacional de México como Corresponsal Taquígrafo, después fue Ayudante de la Dirección y comisionado en el Departamento de Crédito. En 1932 comenzó la carrera de Funcionario Bancario siendo promovido posteriormente en el Banco de México como Gerente de Sucursal. En 1935 fue designado Sub-Gerente del Crédito Minero y Mercantil, S.A. y Secretario de su Consejo; también desempeñó los puestos de Consejero Propietario en el Crédito Hipotecario, S.A. y en el Crédito Central, S.A., además fue Suplente en el Crédito Afianzador, S.A. en el Banco Industrial, S.A. [6]

Héctor Álvarez del Castillo ingresó en 1934 a la carrera de Funcionario Bancario y al concluir sus estudios ocupó el puesto de Contador del Hotel Reforma de México, un año después fue Sub-gerente de la Asociación Automovilística Mexicana y después Superíntendente de Asuntos Foráneos. [7]

J. Pablo Gorozpe ingresó a la carrera de Funcionario Bancario en 1933 y por recomendación del Director de la EBC en respuesta a la solicitud del Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México el Lic. D. Manuel Gómez Morin fue nombrado en 1934 Cajero de la Universidad Nacional.[8]

Redes económicas, políticas y sociales se configuraban alrededor y desde el interior de las instituciones y empresas (compañías de seguros, de autos, librerías, Bancos como el de Londres, despachos contables, entre otras.) Las oportunidades de empleo para los estudiantes de la EBC se iban incrementando e implicaban a corto plazo el desarrollo de carrera.

La correspondencia que se conserva en el Archivo Histórico Manuel Gómez Morin sustenta la comunicación que se establecía entre los representantes de diversas empresas y la dirección general, las cartas eran dirigidas al director de la EBC don Agustín Loera y Chávez y en ellas le solicitaban alumnos para ejercer diversos puestos en las empresas, a su vez que se indicaba la remuneración salarial. [9]

Sobre el desarrollo profesional de las alumnas de la EBC conocemos que algunas destacaron ganando premios en dinero y en especie, tales son los casos de Carmen Franco que recibió el 23 de diciembre de 1942 una máquina de escribir; en 1945 de "la Srita Ma. De Jesús Sánchez que recibió $500.00 de premio del Banco de México en 1945, la srita. Alba Margarita Lee Ramos $500.00 premio Sr. Don Eduardo Charpenel en 1945 y Srita. Yolanda Ocampo que recibió una máquina de escribir marca REMINGTON Premio Sr. Don Mariano Soni en 1945.”[10]

La familia ocupaba también en este caso un importante papel que condicionaba el rol del individuo en los diversos espacios laborales. Y en cuanto a la integración femenina en el mercado laboral, regía normas culturales en las que se privilegiaba el matrimonio y la consecuente vida doméstica. “En los años treinta, pocas mujeres en las ciudades latinoamericanas tenían otra perspectiva vital que la de vivir ancladas en sus familias: las de origen para las jóvenes y las solteras; las de procreación para las casadas. En ambos casos, el mundo femenino debía ser el doméstico, privado. La calle, para las mujeres, era sinónimo de vicio y prostitución.”[11]

La imagen social del trabajo de la mujer casada fue vista como la negación de la identidad masculina en muchos casos hasta bien entrado el siglo XX, “Y, si por circunstancias de la vida y de la clase, las mujeres debían trabajar en fábricas, esto era visto como una situación poco deseable.”

Si bien la inserción de la mujer a la vida laboral no fue fácil, y en muchas empresas como las bancarias no se contrataban mujeres casadas en la primera mitad del siglo XX, la EBC contribuyó a su profesionalización.

Éste recorrido sobre la actividad laboral de algunos estudiantes de la bancaria en diversas empresas es un indicio de que en sus inicios la escuela tuvo un carácter pragmático que respondía a las necesidades administrativas de la banca moderna en México y que con el paso de tiempo se fue profesionalizando, al igual que los programas de estudios que ofrecían soluciones puntuales a la problemática inmediata a la que se enfrentaban, característica que ha permeado hasta la actualidad.

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  1. Sandoval, Cecilia. "La fundación de la Escuela Bancaria y Comercial.” En: http://www.museoebc.org/m/25)historia_de_la_ebc.htm
  2. “En nuestro país, ahora más que nunca, se siente la necesidad del contador, y la importancia de su actuación en los negocios y en la industria no deja lugar a dudas” En: ”El éxito del contador”, Crédito, Vol. II, No. 1, julio, 1942: 23 – 25.
  3. “Antonio Toussaint”, Crédito, Vol. I, No. 4, Enero, 1942: 19 – 22.
  4. “Arnoldo Baeza y Aceves”, Crédito, Vol. I, No. 5, Marzo, 1941: 25 – 29.
  5. “Víctor M. Cruz”, Crédito, Vol. I, No. 6, Mayo, 1942: 31 – 35.
  6. “Luis Latapí”, Crédito, Vol. II, No. 1, julio, 1942: 31 – 34.
  7. “Héctor Álvarez del Castillo”, Crédito, Vol. II, No. 2, Septiembre, 1942: 31 – 34.
  8. AHMGM, Correspondencia, 21 julio 1939.
  9. AHMGM, Correspondencia, 22 julio 1935. 23 julio 1935. 24 julio 1935. 24 febrero 1939.
  10. “Por la Escuela Bancaria y Comercial”, Crédito, Vol. V, No. 4, Enero, 1946: 38.
  11. Jelin, Elizabeth y Gustavo Paz. Familia / Género en América Latina: cuestiones históricas y contemporáneas. Documentos CEDES 68, Buenos Aires, 1991: 19.