Campus Dinamarca

Por Teresa Cecilia Sandoval Macías

Historia de la EBC*

Pensar en campus Dinamarca y su nacimiento implica una idea diferente dentro de lo que la Escuela Bancaria y Comercial había hasta ese momento. Implica reconocer el primer fruto de la madurez de la Institución.

La idea comenzó a gestarse con el nacimiento de los programas de Posgrado en 1994, especializados en Finanzas Corporativas, Bursátiles y con la Maestría en Impuestos. Desde la primera generación se registró un número considerable de interesados, sobre todo de estudiantes de las licenciaturas de la propia que EBC que optaban por titularse por la vía de especialización.

Este mercado interno configuró un perfil particular en los primeros años del posgrado: estudiantes egresados de la EBC con objetivos muy concretos, como ingresar al mundo de los negocios, aunque la gran mayoría tenía poca experiencia laboral. La demanda de inscritos derivó en un problema de logística que obligó a considerar la adquisición de un nuevo inmueble.

Curiosamente, el predio que se compró para construir el edificio que albergaría la Escuela de Graduados se encontraba en el camino habitual de muchos de los integrantes de la comunidad –estudiantes, profesores y administrativos-, quienes transitaban de Reforma a Liverpool sobre la calle de Dinamarca.

El terreno se ubica Dinamarca no. 32 esquina con Hamburgo y media 1 000m2. Para este proyecto se requería una imagen que reflejara la experiencia de la institución pero también la vanguardia propia de la especialización. El diseño fue concebido entonces, a partir de las necesidades de la Escuela de Graduados, con características adecuadas para los programas de posgrado que fueron propuestas por expertos tanto de fuera como propios de la EBC. Jesús Miguel Ortiz Rojas, director de Posgrado en aquel entonces, aportó sus opiniones como ingeniero civil y Sánchez Arquitectos y Asociados consolidó el proyecto en 2003.

Este fue el inicio de lo que sería una larga y fructífera relación con la firma arquitectónica. En la construcción del inmueble se experimentaron diferentes soluciones para lograr un edificio funcional y que al mismo tiempo fuera elegante y sobrio. En este primer trabajo juntos, Sánchez Arquitectos y Asociados propuso una serie de conceptos que, muy poco tiempo después, se convertirían en elementos esenciales de la imagen de la EBC.

Gustavo López Padilla, socio del Despacho, explica que el diseño de campus Dinamarca se genera a partir del entorno urbano en el que se inserta la Colonia Juárez. Su interpretación se traduce en un patio que se abre al entorno y que se puede ver desde la ciudad, en lugar de crear un espacio cerrado: "Nosotros queríamos que el patio fluyera hacia la ciudad y que la ciudad fluyera hacia el patio en esta dinámica muy urbana, cosmopolita, moderna. Su ubicación sin lugar a dudas es muy acertada para que sea la escuela de Posgrado por todas las facilidades que proporciona a la gente que llega. Digamos que es una interpretación de la ciudad a parte de los requerimientos funcionales que planteaba la propia institución de lo que necesitaba al interior. […] Pensamos que la escuela podía formar parte de la comunidad de la colonia, que la gente de los alrededores la sintiera como suya." [1]

Campus Dinamarca se integra con gran naturalidad a la cotidianeidad de Reforma, Liverpool y Marsella, contribuyendo a este sentido comunitario en la zona.

La estructura de campus Dinamarca fue resuelta mediante componentes de gran calidad, misma que se refleja en sus espacios. Se utilizó concreto aparente con elementos metálicos, se experimentó con duelas y aplicaciones muy contemporáneas y se buscó que la textura natural de los materiales formara parte de la imagen. La solución arquitectónica aprovechó al máximo las dimensiones del terreno y las características propias de su morfología esquinada. A pesar de ser un edificio pequeño, consigue una percepción de amplitud debido a la gran cristalera que da a la calle de Hamburgo. Este muro transparente impide que haya un límite visual al mismo tiempo que permite que la ciudad “entre” al patio.

El diseño final dispuso un bloque de espacios escalonados destinados a la circulación de forma vertical con escaleras centralizadas en conjunción con diferentes niveles que desembocan en el patio. El edificio de Dinamarca cuenta con planta baja, cuatro pisos y un sótano en el cuál se encuentran el Auditorio Manuel Gómez Morin, el Centro de Estudio y Convivencia y un patio secundario, que suman aproximadamente 4,300 m2 de construcción.

La disposición de las aulas hacia el exterior del edificio permite la entrada de luz natural y una buena ventilación. Para evitar la concentración de calor, se protegen con pantallas de luver de aluminio que matizan una buena parte de la luz que entra. Este añadido se incorpora a la morfología del edificio y se instaura como una doble fachada que también se integrará a la imagen arquitectónica de los demás campi de la institución.

El edificio de Dinamarca fue construido con materiales y estructuras que reducen el consumo de combustibles al aprovechar energías naturales: "Fue de suma importancia la inducción de ventilación cruzada, con el fin de mantener los lugares frescos y evitar el aire acondicionado. Solo en espacios específicos como el auditorio, la biblioteca o las salas de cómputo se colocaron equipos de enfriamiento." [2] A partir de entonces, cada nuevo proyecto de la institución se planea desde la filosofía de la arquitectura sustentable. En 2003, el edificio obtuvo una mención en la categoría de Educación en la 8ª Bienal de Arquitectura Mexicana. [3]

Gracias al diseño y a los detalles se logra un ambiente formal y muy ejecutivo que ha permitido un buen desarrollo de las actividades. Tras los primeros años, los programas de Posgrado se diversificaron y la primera generación de la Maestría en Administración pudo concluir en las nuevas instalaciones. La evolución natural de los posgrados produjo cambios relevantes: se abandonó el modelo semestral a favor de uno sistema trimestral, el perfil de los estudiantes se modificó -desde entonces privilegia a profesionistas con amplia experiencia laboral- y los programas se reestructuraron para responder a las oportunidad y tendencias de los cambios del mercado. [4]

A diferencia de los eventos que se han ido institucionalizando en la apertura de cada campi de la EBC, en Dinamarca no hubo ceremonia de colocación de primera piedra ni de inauguración, ya que a partir de 2002, sus espacios fueron ocupándose poco a poco y se incorporaron a la dinámica operativa de las áreas de Educación Continua y de Posgrado.

En 2013 las oficinas fueron remodeladas para optimizar espacios en función de los cambios de la estructura administrativa. A 10 años del proyecto, el edificio ha recibido esmerado mantenimiento, conserva su impacto original y continúa siendo un espacio privilegiado. Los salones han sido equipados con tecnología de punta –pizarrones interactivos, instalaciones para conferencias webex, cámaras, micrófonos- que aplicada a la educación ofrece innúmeras posibilidades para compartir y generar conocimiento.

Los especialistas que comparten su pensamiento en ella, son reconocidos profesionistas con amplia trayectoria en el ámbito empresarial que transforman su experiencia en conocimientos útiles para la sociedad, conocimientos prácticos orientados a la solución de problemáticas concretas, a la planeación estratégica y a la toma de decisiones. En palabras de sus docentes, la Escuela de Graduados promueve la trascendencia del ser a partir del conocimiento e identifican como características esenciales de la institución la importancia que dan a los valores humanos y el profesionalismo de la misma. [5] Mientras que los alumnos consideran imperativo el estar actualizados y el aprender constantemente para adquirir la visión y los conocimientos necesarios para responder a los retos que plantea el mundo contemporáneo.

El edificio de Dinamarca 32 es un punto de inflexión en la historia y el devenir de la EBC. No sólo por sus particularidades arquitectónicas y su carácter novedoso, sino porque a partir de su establecimiento la institución comenzó a reconfigurarse en un ejercicio de autocrítica y a generar cambios a partir de una visión estratégica que repercutió en modificaciones en el servicio y en la estructura administrativa. En 2017 se integra al gran campus Ciudad de México y forma parte de sus tres edificios ubicados en Liverpool 54 y Dinamarca 32 y 54.


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* Texto extraído de: Sandoval Macías, Teresa Cecilia, Muros. 85 años habitando la Escuela Bancaria y Comercial, México, Ed. Colofón, 2013.

  1. Entrevista con Arquitecto Gustavo López Padilla. 12 de noviembre de 2012.
  2. Sánchez Arquitectos y Asociados, Villalobos Waisbord, Roxana [Editor], México, Conaculta, INBA, UNAM, Facultad de Arquitectura, 2006, pp. 146-149.
  3. Julieta Boy, “Escuela Bancaria y Comercial. Enseñanza sustentable”, Obras, Octubre de 2003, pp. 53-61.
  4. Entrevista con Ing. Guillermo Pérez Mendoza. Abril de 2011.
  5. Entrevista con Germán Erik Navarro Miranda. Profesor EBC de campus  Empresa. Mayo de2012.